Eclipse solar total de 2026, a 12 de agosto de 2026, en Burgos, Castilla y León (España). Este es el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo. La franja de totalidad cruza España de oeste a este y pasa por numerosa - Gabriel Luengas/EUROPA PRESS
PALMA, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
Baleares ha vivido la tarde de este miércoles 12 de agosto un eclipse solar total que ha congregado a miles de personas en diferentes puntos de Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera, algunos de los lugares más privilegiados de toda España para presenciar uno de los fenómenos astronómicos del siglo.
Sobre las 19.35 horas, tal y como estaba previsto, la Luna ha comenzado a tapar al Sol. A las 20.00 tan solo era visible una de las mitades de la estrella y a las 20.32, con unos segundos de diferencia entre islas, ha llegado el momento esperado.
El Sol ha estado completamente tapado por el satélite durante cerca de un minuto y medio, convirtiendo el día en noche y permitiendo incluso la observación de las estrellas, hasta comenzar el proceso inverso.
Se ha ido destapando de forma progresiva, volviendo a brillar a medida que se ponía sobre el horizonte y dejando, en muchos puntos del archipiélago, un espectáculo astronómico con pocos precedentes.
Ha sido el culmen a muchos meses de preparación por parte de las autoridades y de los expertos en astronomía, que codo con codo han diseñado un dispositivo para garantizar la seguridad en un día marcado por la presión máxima sobre el territorio.
Entre las 00.00 y las 20.00 horas, cuando ya se había iniciado el eclipse, el Centro de Coordinación de Emergencias 112 ya había un total de 26 incidencias relacionadas con el plan especial de emergencias, en el que han participado alrededor de 2.000 efectivos.
UNA MULTITUD EXPECTANTE
Para los servicios de emergencias son cifras normales para una jornada de agosto, aunque no ha sido un día cualquiera para la multitud de personas que se ha desplazado hasta diferentes enclaves del archipiélago para presenciar el eclipse.
Según los testimonios recogidos por Europa Press, en la primera línea de mar de Palma, en las murallas de Eivissa, en el cabo de Formentor y en playas como Es Trenc o Es Marqués, entre muchos otros lugares, se han agrupado centenares o miles de curiosos y aficionados a la astronomía que no se han querido perder el que algunos expertos han catalogado como el fenómeno del siglo.
Solo en la Playa de Palma, donde desde primera hora de la mañana se han impuesto restricciones al tráfico, el Ayuntamiento ha contabilizado a alrededor de 60.000 personas.
Cerca de allí, entre la playa de Can Pere Antoni y el costero barrio del Molinar, centenares de personas, muchas de ellas en familia o con amigos, se han agrupado frente al mar pertrechados con sillas y algo de cena.
Equipados con sus gafas homologadas, han esperado con paciencia y expectación a que la Luna tapara por completo al Sol, un fenómeno que han recibido con euforia y algún grito de emoción.
Más al sur, la zona de la Colònia de Sant Jordi y las playas de Es Trenc y Es Marqués se han ido llenando de forma progresiva desde primera hora de la mañana.
La imagen, desde la distancia, ha acabado siendo la de una nube de sombrillas, sillas, toallas y neveras sobre la arena y de personas refrescándose en el mar. Quienes no han encontrado sitio en la arena han optado por apostarse en las rocas, donde han pasado largas horas; los más privilegiados, sin embargo, han pasado la espera desde sus embarcaciones de recreo.
ALUVIÓN DE EMBARCACIONES EN ALCÚDIA
Otra de las zonas en las que el mar ha sido elegido como lugar de observación de muchas personas ha sido el Port d'Alcúdia. Desde primera hora de la tarde, la zona de Aucanada se ha ido llenado de embarcaciones de particulares, de alquiler y turísticas.
A medida que se acercaba la hora señalada, muchas de ellas se han ido moviendo hacia el medio de la bahía, desde donde el eclipse se ha podido observar sin inconvenientes meteorológicos.
No muy lejos de allí, pero en lo alto de los acantilados del cabo de Formentor, que prometían ser uno de los lugares más adecuados para la observación del fenómeno astronómico, se han congregado centenares de personas.
Tanto era así que a muchos de ellos no les ha importado hacer un buen tramo de carretera a pie después de que el autobús les dejara a cierta distancia. Había un nutrido grupo de extranjeros, algunos de los cuales incluso habían viajado expresamente para vivir esta jornada en Mallorca.
LAS NUBES SE LLEVAN EL PROTAGONISMO EIVISSA
Mientras en Mallorca el cielo ha estado despejado y no ha impedido la observación del eclipse en prácticamente ningún momento, en Eivissa las nubes se han llevado parte del protagonismo.
Desde las murallas de Dalt Vila, uno de los lugares más elevados de la capital y desde donde muchas personas trataban de presenciar el fenómeno astronómico, todo parecía ir según lo esperado hasta alrededor de las 20.10 horas.
No obstante, las nubes se han interpuesto en el camino de la Luna y el Sol, impidiendo que se pudiera presenciar el eclipse solar total. Algunos, resignados, han emprendido entonces el camino de vuelta a casa sin el prometido recuerdo.
El municipio ibicenco de Sant Antoni de Portmany, concretamente la zona de Ses Variades, ha sido otro de los lugares elegidos por centenares de personas.
Jóvenes, familias y turistas se han agolpado en primera línea de mar, algunos incluso con los pies en remojo, para vivir el eclipse en primera fila.
PROHENS, DESDE EL 112
La presidenta del Govern, Marga Prohens, no se ha querido perder el eclipse pese a estar involucrada en la coordinación del dispositivo de emergencias durante todo el día.
Acompañada por diversos miembros de su equipo y mandos de los servicios de emergencias han observado el eclipse desde la azotea de la sede del 112, ubicada en el municipio de Marratxí.
Tras el breve parón, han celebrado la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), donde han hecho balance de las incidencias ocurridas a lo largo de toda la jornada.