La bilirrubina posee una poderosísima acción antioxidante, cuyo proceso es revelado en un nuevo estudio en PNAS

Europa Press Ciencia
Actualizado: martes, 26 noviembre 2002 11:44

MADRID, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Universidad de Johns Hopkins de Nueva York

(Estados Unidos) han descubierto cómo la molécula tóxica de la

bilirrubina puede también ser beneficiosa para la salud humana. Los

hallazgos se publican ahora en la edición online de la revista

"Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).

Los investigadores informan que la bilirrubina y la enzima que la

fabrica constituyen el mayor agente protector contra el daño

oxidativo, algo que en el futuro ayudará a mejorar los tratamientos

contra el infarto cerebral, el ataque cardiaco e incluso el declive

cognitivo después de una operación de "bypass".

La bilirrubina es, pues, un agente antioxidante tan potente que

desplaza a la glutationa, la molécula que se ha considerado, desde

hace ochenta años, como el mayor antioxidante celular.

Conocida como la molécula amarilla tóxica que se produce en la

última fase de la degradación de la hemoglobina, la bilirrubina se

sabe también que reacciona con formas altamente reactivas del oxígeno

responsable de prácticamente todo el daño celular. Sin embargo,

existe tan poca bilirrubina en las células (apenas mil veces menos

que la cantidad de oxidantes) que se ha creído que era insuficiente

para contribuir a la protección celular.
Para testar su idea, los investigadores emplearon una herramientas

de investigación, interferencia de ARN, para detectar la biliverdin

reductasa, la enzima que fabrica la bilirrubina. Dado que esta

células no puede emplear las instrucciones del ARN para hacer una

proteína, el resultado viene a ser el mismo, es decir, el equivalente

de laboratorio del "knock out" (desactivación) de los genes.

Los autores de este trabajo han demostrado que, sin la biliverdin

reductasa, las células humanas del cáncer y las células cerebrales de

ratones, experimentaban mucho más daño y muerte celular en respuesta

a pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno, un antioxidante, que

las células que tenían intacta esta enzima.

Sorprendentemente, el daño de desactivar una enzima, en este caso

la bilirrubina, fue mucho mayor que desactivar el ya conocido potente

antioxidante llamado glutationa. Mientras que una molécula de

glutationa consume un antioxidante, una sola molécula de bilirrubina

puede hacerse cargo de 10.000 moléculas antioxidantes, según los

investigadores.

La clave es que la bilirrubina es parte de un ciclo, de forma que

una sola molécula se puede emplear una y otra vez para destruir

células que, de otra forma, serían muy perjudiciales para las el ADN

y las membranas celulares.

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26-Nov-2002 10:45:01

(EUROPA PRESS)

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