MADRID, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
Científicos de la Universidad de Johns Hopkins de Nueva York
(Estados Unidos) han descubierto cómo la molécula tóxica de la
bilirrubina puede también ser beneficiosa para la salud humana. Los
hallazgos se publican ahora en la edición online de la revista
"Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).
Los investigadores informan que la bilirrubina y la enzima que la
fabrica constituyen el mayor agente protector contra el daño
oxidativo, algo que en el futuro ayudará a mejorar los tratamientos
contra el infarto cerebral, el ataque cardiaco e incluso el declive
cognitivo después de una operación de "bypass".
La bilirrubina es, pues, un agente antioxidante tan potente que
desplaza a la glutationa, la molécula que se ha considerado, desde
hace ochenta años, como el mayor antioxidante celular.
Conocida como la molécula amarilla tóxica que se produce en la
última fase de la degradación de la hemoglobina, la bilirrubina se
sabe también que reacciona con formas altamente reactivas del oxígeno
responsable de prácticamente todo el daño celular. Sin embargo,
existe tan poca bilirrubina en las células (apenas mil veces menos
que la cantidad de oxidantes) que se ha creído que era insuficiente
para contribuir a la protección celular.
Para testar su idea, los investigadores emplearon una herramientas
de investigación, interferencia de ARN, para detectar la biliverdin
reductasa, la enzima que fabrica la bilirrubina. Dado que esta
células no puede emplear las instrucciones del ARN para hacer una
proteína, el resultado viene a ser el mismo, es decir, el equivalente
de laboratorio del "knock out" (desactivación) de los genes.
Los autores de este trabajo han demostrado que, sin la biliverdin
reductasa, las células humanas del cáncer y las células cerebrales de
ratones, experimentaban mucho más daño y muerte celular en respuesta
a pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno, un antioxidante, que
las células que tenían intacta esta enzima.
Sorprendentemente, el daño de desactivar una enzima, en este caso
la bilirrubina, fue mucho mayor que desactivar el ya conocido potente
antioxidante llamado glutationa. Mientras que una molécula de
glutationa consume un antioxidante, una sola molécula de bilirrubina
puede hacerse cargo de 10.000 moléculas antioxidantes, según los
investigadores.
La clave es que la bilirrubina es parte de un ciclo, de forma que
una sola molécula se puede emplear una y otra vez para destruir
células que, de otra forma, serían muy perjudiciales para las el ADN
y las membranas celulares.
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26-Nov-2002 10:45:01
(EUROPA PRESS)
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