MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de científicos españoles, dirigido por la doctora
Montserrat Bach-Elias, ha descubierto una nueva proteína (la p19
H-Ras) que avanzará las investigaciones sobre cáncer y hará que se
revisen los resultados obtenidos con la proteína p21 H-Ras, ya
conocida, y a la que hasta ahora se le han atribuido funciones
reguladoras de la expresión génica que podrían deberse a la p19,
informó hoy la Fundación Ramón Areces, que ha financiado el proyecto.
El trabajo ha contado con la financiación de la Fundación Ramón
Areces, que desde 1997 apoya este proyecto de investigación
ribonómica pionero en España sobre la 'Regulación de genes implicados
en la progresión tumoral mediante factores específicos de splicing
alternativo'.
Los científicos españoles han presentado una patente con los
resultados de este estudio a la Oficina de Patentes Españolas y está
en negociación para presentarlos mundialmente. Las investigaciones de
este grupo de científicos españoles se publican este mes de
septiembre en la revista Cancer Research.
Dicho estudio se ha realizado en el CIC-CSIC de Barcelona con la
colaboración de los grupos dirigidos por el doctor Guinovart (Parque
Científico de Barcelona), el doctor Ferrer (UB-Barcelona, doctor
Stévenin (CNRS, Francia), el doctor Abián (IIBB-IDIBAPS, Barcelona) y
Fontsaré de Fontlab 2000 SL, Barcelona.
La esencia del descubrimiento está en que un gen muy importante en
estudios sobre el cáncer (el H-ras), da lugar a dos proteínas con
funciones complementarias relacionadas con la proliferación celular:
la p21 H-Ras (ya conocida) y la p19 H-Ras. La proteína que se ha
descubierto (la p19) puede considerarse como la hermana menor de la
p21.
En consecuencia cuando la p21 está mutada, su hermana menor
también lo está, y como la p21 podría estar mutada en el 30 por
ciento de todos los tumores testados, su hermana menor también lo
estaría. Sabemos que ambas proteínas son claves en el ciclo celular
pero la p19 H-Ras tiene además la particularidad de que puede regular
negativamente la p21 H-Ras.
Todas estas conclusiones surgen de la investigación científica a
través de la combinación de estudios de splicing alternativo y del
uso de micro ARNs. El splicing alternativo del gen H-Ras ya fue
definido en 1989, pero no se hicieron más estudios de tipo exónico
para determinar la presencia de la proteína p19.
El splicing es una parte importante del mundo del ARN y su estudio
ha aportado grandes sorpresas; en los dos últimos años unos ARNs
mínimos, de 19-21 nucleótidos (los micro ARNs), están centrando las
miradas y atenciones de los científicos. Estos micro ARNs tienen unas
funciones reguladoras de la expresión génica no imaginadas hasta
ahora, las cuales son el preludio de otras sorprendentes funciones
todavía por descubrir.
En esta dirección, el mismo grupo de investigación ha publicado
(en el pasado abril en la prestigiosa revista Molecular and Cellular
Biology) un microRNA que modifica el nivel de p19 y p21 H-Ras,
regulando así el ciclo celular.
EL 'SPLICING' NOS HACE TAL COMO SOMOS
El genoma humano visto por dentro es como la caja del Scalextrix:
montones de piezas sueltas que según se ordenen pueden formar o no un
circuito de carreras; además uno puede variar este circuito a su
antojo, si una pieza le molesta abre el circuito, la saca y lo cierra
(haciendo el circuito más corto) es decir se hace un 'splicing'.
La palabra viene del cine, y consiste en cortar la parte interna
de una película por dos lados y empalmar los extremos. El splicing en
nuestro organismo es la manera con la que nosotros conseguimos tener
tantas proteínas distintas para diferentes situaciones celulares, es
un mecanismo amplificador y regulador de la información del ADN.
El splicing nos hace tal como somos y nos movemos. Y eso es así
debido a que el splicing no sólo corta ciertas secuencias internas
(los intrones) sino que combina los elementos básicos de nuestras
proteínas (los exones). Según los responsables del estudio, es como
el Scalextrix: combinamos diferentes piezas para tener circuitos
parcialmente distintos (mediante el splicing alternativo), uno más
rápido, otro más lento, uno malo o uno bueno.
El splicing está íntimamente ligado a la transcripción, exporte,
traducción, y degradación del RNA. Esto hace que este gen esté muy
vigilado (regulado) para que haga las cosas bien, sin errores, y las
haga exactamente cuando tenga que hacerlas.