MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los pacientes con esquizofrenia deficiente, un subtipo de esquizofrenia caracterizada por síntomas como escaso lenguaje y expresión, ausencia de reacción emocional y apatía, son más propensos a haber nacido en los meses de verano.
Así lo indica un estudio realizado por investigadores de Johns Hopkins University, Baltimore (EE.UU.), que ahora publica al última edición de Archives of General Psychiatry. Según indica información contenida en el estudio, el nacimiento en invierno fue considerado como un factor de riesgo de esquizofrenia en 1929. Aspectos clínicos de los pacientes con esquizofrenia nacidos en invierno incluyen paranoia y un curso más benigno de la enfermedad.
Adicionalmente, los rasgos clínicos asociados con el nacimiento en invierno son diferentes de los de pacientes con esquzofrenia deficiente (definidos por la presencia de síntomas negativos, como incapacidad de experimentar placer, falta de interés en socializar, deficiencias del lenguaje, etc.). La esquizofrenia no deficiente se caracteriza por otros síntomas como alucinaciones, pensamiento incoherente y alucinaciones. Los autores del presente trabajo examinaron nueve estudios en los que habían participado 1.594 pacientes.
Estos datos mostraron una notable relación entre la esquizofrenia deficiente y el nacimiento en verano. Los resultados refuerzan el concepto de una doble disociación en la esquizofrenia deficiente y no deficiente y el factor de riesgo de la estación de nacimiento, con el grupo de deficiencia asociado al nacimiento en verano y el grupo de no deficiencia relacionado con el nacimiento en invierno.
Esta diferencia, según los investigadores, indica diferencias en la etiología de los dos grupos. Las variaciones estacionales en agentes infecciosos, luz solar y vitamina D, y la disponibilidad de nutrientes se han propuesto como posibles explicaciones de la estacionalidad de los nacimientos en la esquizofrenia. Sin embargo, hasta la fecha no se ha identificado ningún agente específico.