MADRID, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
El fármaco clopidogrel, utilizado junto con el ácido acetilsalicílico (comercilizado por Bayer como "Aspirina"), en el tratamiento de urgencia del infarto cardiaco e ictus, reduce hasta un 10 por ciento el riesgo de muerte y repetición del episodio, según las conclusiones de un estudio presentado en Orlando (Estados Unidos) en el marco de la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología.
La investigación, organizada por la Academia China de Ciencias Médicas de Beijing y la Universidad de Oxford (Reino Unido), se realizó a lo largo de cinco años y en la misma participaron 45.852 pacientes de 1.250 hospitales.
Según los científicos, añadir el clopidogrel, fármaco comercializado como "Plavix" por Sanofi-Aventis y como "Iscover" por Bristol Myers Squibb, al ácido acetilsalicílico en los tratamientos de urgencia de los ataques cardiacos podría salvar miles de vidas al año en todo el mundo y prevenir la repetición de miles de ataques cardiacos e ictus.
El estudio también establece que administrar el betabloqueador metoprolol como un tratamiento de urgencia para los ataques cardiacos reduce los riesgos de que se repita el ataque y de fibrilación ventricular. Pero el uso temprano del tratamiento del betabloqueador eleva el riesgo de shock cardiaco en posteriores momentos al ataque al corazón, así que estos beneficios inmediatos y los riesgos tienden a cancelarse entre sí.
El ácido acetilsalicílico (AAS) y el clopidogrel son antiagregantes plaquetarios que previenen los coágulos de sangre a través de diferentes mecanismos. El uso de AAS para el tratamiento de emergencia de los ataques cardíacos se ha mostrado previamente que reduce el riesgo de muerte y la repetición del infarto aproximadamente en un 25 por ciento. El objetivo de los investigadores era ver si la combinación del clopidogrel con el AAS podría incluso ser más beneficiosa que el AAS por sí solo.
Según Zhenming Cheng, uno de los principales investigadores del estudio, la adición de 75 miligramos diarios de clopidogrel oral a la Aspirina redujo de forma significativa el riesgo relativo de muerte en el hospital un 7 por ciento y el riesgo de muerte, repetición del infarto o ictus aproximadamente un 10 por ciento, sin un aumento significativo de hemorragias graves. Estos beneficios son adicionales a aquellos tratamientos estándar para el ataque cardiaco y se describieron incluso en los pacientes más mayores y en aquellos que se presentaron varias horas después del inicio de los síntomas.
Según señala Zhenming, "esto significa que, de media, añadiendo clopidogrel a las terapias actuales se beneficia uno de cada 100 pacientes. Así, de cada millón de pacientes que tiene un ataque cardiaco, si se proporcionarse este sencillo tratamiento adicional durante dos semanas se podrían salvar 5.000 vidas y prevenir otros 5.000 infartos o ictus repetidos". Zheming continúa explicando que como existe una estimación de 10 millones de ataques al corazón en el mundo cada año, lo descubierto en el estudio sería una importante contribución para salvar vidas y reducir la discapacidad derivada de estas afecciones.