Descubren en el desierto occidental de Egipto los restos de un templo faraónico del siglo IV antes de Cristo

Europa Press Ciencia
Actualizado: miércoles, 19 febrero 2003 1:05

EL CAIRO, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

El egiptólogo italiano Paolo Gallo anunció ayer el descubrimiento

en el desierto occidental de Egipto de los restos de un templo

faraónico con "bellos relieves pintados" del siglo IV antes de

Cristo, y cuyo estudio permitirá conocer mejor el desarrollo de los

oasis en la época "Actualmente destruido y totalmente recubierto de

arena, en pleno desierto, este templo, que tenía unos 20 metros de

longitud, está situado a 140 kilómetros de Siwa (oeste), a la orilla

de un antiguo oasis abandonado", explicó Gallo, de la Universidad de

Turin.

En los bloques procedentes de la paredes derruidas "están

representadas en relieve las divinidades mayores del panteón

egipcio", precisó. La misión italiana se esfuerza actualmente en

salvar los más importantes bloques, amenazados por la erosión de los

violentos vientos, habituales en la región.

La parte más antigua del edificio sagrado fue construida y

decorada por el faraón Nectanebo I (380-361 antes de Cristo) y,

"gracias a las inscripciones jeroglíficas descubiertas en el lugar,

ha sido posible identificar el nombre que tenía el oasis en la

antigüedad: "Imespep"", añadió Gallo. "La importancia histórica del

descubrimiento es considerable", aseguró, precisando que "ningún

monumento del faraón Nectanébo I era conocido hasta ahora en la

región de Siwa".

Este descubrimiento "revela la voluntad política de este soberano

de dar valor a la zona de los oasis occidentales de Egipto", explicó

el investigador italiano.

Este sitio arqueológico en el oasis que lleva actualmente el

nombre de Bahrein es conocido desde los años 1920, "pero la

existencia de este templo faraónico era completamente desconocida

hasta estos días", añadió. "El santuario estaba dedicado a un culto

particular del dios Amón, que allí se llamaba "el Amón que

fortalece"", precisó Gallo.

Además del templo, el santuario tenía una sala de seis columnas,

que le fue probablemente añadida en la época ptolemáica.

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