Actualizado 03/06/2011 19:39 CET

El desgaste de los dientes de los rumiantes habla del clima del Mioceno

Excavación Del CSIC En Las Cuencas Centrales De España
MNCN

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

El desgaste de los dientes de rumiantes como los cérvidos y los bóvidos que vieron en la época del Mioceno en las cuencas centrales de España sugiere que estas poblaciones vivieron "mayoritariamente" en ambientes áridos, según un estudio del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), un organismo dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

No obstante, el CSIC añade que "parece que algunas zonas fueron más húmedas y arbóreas, ya que muestran una mayor similitud con áreas donde había primates". A su vez, señala que los datos obtenidos después de las excavaciones "parecen indicar la existencia de un cambio climático, con el consecuente cambio de la vegetación, hace unos 12,6 millones de años".

De estos datos también se podría desprender que se produjo una transición de un clima seco y con estaciones muy marcadas a uno más húmedo y con estaciones más atenuadas, según el organismo. A su vez, afirma que el análisis del desgaste de los dientes "permite ir más allá porque los resultados indican que "especies similares ecológicamente podrían vivir juntas manteniendo un comportamiento alimenticio mixto".

"A su vez, junto a este oportunismo en la dieta que les permitía comer una amplia variedad de vegetales, la especialización de algunas de algunas especies en frutos y semillas, en vez de hojas, también evitaba la competencia por los recursos", añade el CSIC, que defiende que los rumiantes son "excelentes indicadores del ambiente en que vivieron por su dieta, estrictamente herbívora,

El CSIC también precisa que el objetivo de la investigación es "conocer de una forma más detallada el contexto medioambiental y climático en las cuencas centrales durante la época de dispersión de los primates". Para ello, el grupo de investigación integrado por científicos del Instituto Catalán de Paleontología (IPC), de la Universidad de Zaragoza y del MNCN, han abordado el estudio de los hábitos alimentarios de los rumiantes, combinando dos métodos para analizar el desgaste dentario.

En este sentido, el investigador Daniel de Miguel, concreta que con la técnica del microdesgaste se han analizado las marcas microscópicas registradas en el esmalte dental. Además, añade que a través de las fotografías tomadas con un microscopio electrónico, que permiten ampliar 500 veces la muestra, "se ha inferido lo que el animal comió en los últimos instantes --días y horas-- previos a su muerte".

"Esto es así porque las marcas que aparecen cuando el animal se alimenta borran de algún modo aquellas de días anteriores", ha afirmado. La otra técnica utilizada es el mesodesgaste, que estudia el relieve oclusal y el contorno de las cúspides de los dientes para averiguar los alimentos ingeridos durante un periodo de tiempo más prolongado de semanas y meses.