PAMPLONA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -
"La radiología intervencionista podría llegar un día a sustituir a
la cirugía en ciertas patologías". Así lo afirmó hoy en Pamplona Jean
H.D. Fasel, director del departamento de Anatomía Macroscópica de la
Universidad de Ginebra (Suiza). Este experto participa en el XXI
Congreso de la Sociedad Anatómica Española, organizado por la
Universidad de Navarra.
El especialista explicó que "esta técnica consiste, entre otras
cosas, en utilizar los vasos sanguíneos para acceder al órgano
enfermo sin tener que abrir e intervenir quirúrgicamente al
paciente". "La radiología clásica ofrece simplemente una imagen para
hacer un diagnóstico. La radiología actual va mucho más lejos: es
intervencionista. Esto significa que no se contenta con hacer un
diagnóstico, sino que busca caminos para intervenir al enfermo",
manifestó.
Este destacado anatomista ofreció hoy en la Universidad de Navarra
una conferencia sobre la "Segmentación del hígado humano", uno de los
campos a los que dedica su investigación. Jean Fasel indicó que una
de sus aplicaciones más importantes es el trasplante de donantes
vivos: "Supone una vía para paliar el déficit de donantes que
existe".
"Se trata de proponer a personas vivas la resección (extirpación)
de una parte del hígado para trasplantarlo a otras. Para ello, es
necesario conocer muy bien la anatomía de este órgano, tanto en el
donante como en el receptor, para que ambos permanezcan perfectamente
funcionales", dijo. Asimismo, destacó que el estudio de la
segmentación es útil en casos de donantes de órganos fallecidos, "ya
que a partir de un mismo hígado se puede trasplantar a dos
pacientes".
MEJORA DEL DIAGNÓSTICO PREOPERATORIO
Otra razón por la que resulta fundamental el estudio de la
anatomía de este órgano es "su aplicación en el caso de tumores
primarios o tumores con metástasis hepática". En opinión del doctor
Jean Fasel, "es importante conocer la anatomía del hígado y de sus
vasos sanguíneos para extirpar todo el territorio afectado".
En este sentido, subrayó que "la supervivencia de enfermos
operados con resecciones anatómicas es muy superior a la de pacientes
intervenidos con resecciones no anatómicas -que no tienen en cuenta
la arquitectura vascular del hígado-".
Pero según dijo este investigador de la Universidad de Ginebra,
aparte de la aplicación quirúrgica, uno de los campos más
prometedores en la investigación de la segmentación del hígado es la
mejora del diagnóstico radiológico preoperatorio de este órgano:
"Actualmente, en el 40 por ciento de las operaciones, el cirujano
cuando abre encuentra diferencias respecto a lo que el radiólogo ha
dicho. Esto demuestra que hay que mejorar la radiología, es decir, el
conocimiento anatómico de los territorios vasculares y biliares del
hígado", concluyó.