MADRID, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad de Tohoku en Miyagi (Japón) han descubierto, a través de un estudio realizado en ratones, cómo la hormona oxitocina y su receptor parecen tener una función clave a la hora de establecer los vínculos sociales, lo que podría arrojar luz sobre la conducta social de pacientes con desórdenes humanos como el autismo.
Según publica esta semana en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), los investigadores nipones han descubierto que los ratones, ya sean hembras o machos, que carecen de un receptor para la hormona de la oxitocina, tienen problemas en sus relaciones sociales.
Hasta ahora, la oxitocina era conocida por su papel en los aspectos físicos del nacimiento, ya que estimula las contracciones del útero y la lactancia materna. La oxitocina también ha sido implicada en aspectos sociales de emparejamiento y reproducción, tales como el fomento del vínculo entre madres y descendencia o entre parejas.
Estudios recientes con ratones que carecen de oxitocina apoyaban esta idea. Los científicos examinaron las conductas de ratones que carecían del receptor de la oxitocina (OXTR-), y vieron que mostraron emparejamientos y embarazos normales, mostrando que la hormona no es esencial para la capacidad reproductiva.
Sin embargo, las hembras OXTR- desplegaron una crianza defectuosa, a menudo olvidando recuperar sus crías cuando éstas se perdían. Por su parte, los machos OXTR- también mostraron deterioro social, tendiendo a ser más agresivos hacia otros machos y teniendo amnesia social cuando se les separaba y reintroducía con una hembra.