La evolución de los enfermos inmunodeprimidos, con mayor riesgo de contraer infección, está en el tratamiento precoz

Europa Press Ciencia
Actualizado: martes, 26 julio 2005 21:00

MADRID, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los enfermos inmunodeprimidos, es decir, con el sistema inmune debilitado por diversas causas como un transplante, la infección por el VIH con alguna patología debilitante o el cáncer, tienen mayor riesgo de contraer una infección y su evolución está condicionada por la celeridad con que recibe el tratamiento, según las conclusiones de la primera jornada del curso de verano de El Escorial de la Universidad Complutense, denominado "El manejo del paciente crítico", impartida dentro de la recién creada cátedra Pfizer en Enfermedades Infecciosas.

Los pacientes a los que se le inserta un catéter, o bien un tubo en las vías respiratorias, experimentan una reducción de sus defensas inmunológicas ya que se rompen las barreras anatómicas para luchar contra una infección. Además, muchos fármacos también pueden bajar las defensas como en el caso de la quimioterapia o de los tratamientos utilizados para evitar el rechazo de un órgano trar un transplante.

Para el doctor José Garnacho, del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el tratamiento de estos pacientes consiste, por un lado, en administrar tratamiento antibiótico; y por otro, en aplicar un tratamiento de soporte dirigido a potenciar el sistema inmune del paciente. Según Garnacho, "es muy importante la precocidad del tratamiento en el paciente crítico con infección grave, y, más concretamente, en el paciente inmunodeprimido, ya que el tratamiento puede influir de forma muy positiva en el pronóstico de dicho paciente".

LOS ANTIBIÓTICOS PUEDEN PROVOCAR "SUPERINFECCIÓN"

Las enfermedades infecciosas representan la principal causa de mortalidad en el mundo. Por eso, este curso planteó hoy que los factores que principalmente han influido en esta situación han sido el aumento de la resistencia a los antibióticos, la aparición de nuevos patógenos como la Legionella o el de la hepatitis C, y el incremento del número de pacientes cada vez más inmunodeprimidos.

Además, los antibióticos también pueden incrementar el riesgo de infección en el paciente ya que en ciertos casos "acaban" no sólo con las bacterias "peligrosas", sino también con las inofensivas. Cuando sucede esto, los hongos o las bacterias resistentes a los antibióticos pueden multiplicarse y causar una segunda infección denominada por los expertos como "superinfección".

A este respecto, el doctor José Mensa, del Hospital Clínico de Barcelona apuntó durante su ponencia que "el contacto repetido con diferentes antibióticos determina la selección de microorganismos resistentes, por lo que es preciso actuar con mucha prudencia a la hora de seleccionar el antibiótico más adecuado".

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