MONTREAL 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Canadá cerró la "caza principal" de focas en Terranova a 48 horas de abierta la temporada dado que se alcanzó "más del 80 por ciento" de la cuota de 246.900 ejemplares muertos, informó la portavoz del ministerio de Pesca y Océanos, Christiane Parcigneau, ayer miércoles. "Se alcanzó más del 80 por ciento de la cuota, y a partir de ahora la caza principal está cerrada. Pero los pequeños barcos pueden seguir cazando", explicó Parcigneau tras el recuento.
El Gobierno canadiense autorizó en 2003 la captura de un millón de focas en tres años al considerar que la especie no está en peligro de extinción, ya que su población pasó de 1,8 millones en 1970 a más de 5,2 millones en la actualidad. El aumento provocó la protesta de organizaciones ambientalistas internacionales. Una de ellas, el Fondo Internacional de Protección de los Animales (IFAW), lanzó una campaña semanas atrás en la que pone el acento en la "crueldad" de los cazadores canadienses que matan a las focas con un certero golpe de garrote en la cabeza sobre las costas heladas.
La caza que comenzó el lunes por la mañana en la costa este de la isla de Terranova, quedó cerrada oficialmente para los casi 130.000 cazadores comerciales y deportivos de la provincia el martes por la noche, cuando las autoridades estimaron que probablemente la cuota ya estaba cumplida. En caso de que no fuera así, habrían podido seguir la cacería por otras 24 horas, pero el conteo de este miércoles confirmó el cierre. En los años '80, ante las críticas y la multiplicación de llamadas al boicot, Canadá puso fin a la caza a gran escala de focas y decretó normas estrictas para cazarlas sin crueldad. Tampoco pueden cazarse si el animal tiene menos de 12 días.