MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -
La hidra de agua dulce es capaz de regenerar su morfología completa a partir de cualquier fragmento del cuerpo. Incluso es capaz de mantenerse con vida incluso cuando ha perdido todas sus neuronas.
Científicos de la Universidad de Ginebra, Suiza, han descubierto cómo lo hace: las células del epitelio modifican su programa genético mediante la sobreexpresión de una serie de genes, entre los cuales algunos están involucrados en varias funciones nerviosas. El estudio de la plasticidad celular de la Hydra puede influir en la investigación en el contexto de las enfermedades neurodegenerativas. Los resultados se publican en Philosophical Transactions de la Royal Society.
La hidra de agua dulce, dotada de un extraordinario poder de regeneración, fue descubierta por el naturalista suizo Abraham Trembley hace más de 250 años.
El grupo de Brigitte Galliot, profesora del Departamento de Genética y Evolución, ha estudiado las células madre en funcionamiento y la plasticidad celular de este pólipo: "su sistema nervioso regula en particular los estallidos de contracción, el comportamiento de alimentación, el movimiento o la natación. Si las células madre responsables de la renovación se agotan, la Hidra todavía puede desarrollarse, incluso cuando todas las neuronas han desaparecido. Queríamos entender cómo es esto posible".
Los investigadores compararon la expresión génica en varias posiciones a lo largo del eje del cuerpo de los pólipos, desprovistas o no de sus células madre nerviosas. Observaron una modificación del programa genético en los ejemplares sin estas células: "indentificamos 25 genes con sobreexpresión en células epiteliales, las células que forman los tejidos de revestimiento de las hidras. Algunos de estos genes están involucrados en varias funciones nerviosas, como la neurogénesis o la neurotransmisión", dice Yvan Wenger, co-autor del artículo.
"Las células epiteliales no poseen funciones típicas neuronales. Sin embargo, la pérdida de neurogénesis de la hidra induce a las células epiteliales a modificar su programa genético, indicando que están dispuestas a asumir algunas de esas funciones. Estas células epiteliales modificadas genéticamente de forma natural son tanto, es probable que aumenten su sensibilidad y respuesta a las señales ambientales y compensar parcialmente la falta de sistema nervioso", explica Wanda Buzgariu, co-autora del estudio. El detalle de estas nuevas funciones queda por descubrir, así como la forma de proceder de las células epiteliales para sobreexpresar genes y adaptar así su programa genético.
El estudio de la plasticidad celular de la hidra puede ser relevante en el contexto de las enfermedades neurodegenerativas. De hecho, algunos de los genes identificados en este animal juegan un papel importante en la reprogramación celular en la neurogénesis en mamíferos.
Este estudio permite volver a los orígenes del sistema nervioso. Las células epiteliales probablemente precedieron a la mayoría de las células nerviosas, realizando algunas de sus funciones, aunque de una manera mucho más lenta.