VALLADOLID, 8 Dic. (EUROPA PRESS TELEVISION) -
El Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM), un centro mixto de la Universidad de Valladolid y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), trabaja en la actualidad en quince proyectos de investigación dirigidos a avanzar en la terapia, diagnóstico y prevención de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, metabólicas y neurodegenerativas.
El Instituto, co-gestionado desde 1997 por el CSIC, se dedica a la investigación en Biomedicina y ha trabajado en líneas de investigación básica que tienen mucho que ver con el papel del calcio en la activación de funciones celulares en diferentes bases, que en la actualidad se reparten en 15 líneas de investigación básicas.
El objetivo de los trabajos que realizan 108 personas en el Instituto se centra siempre, según explicó en declaraciones a Europa Press Televisión la directora del IBGM, Carmen Domínguez, en la proyección clínica para avanzar en la terapia, diagnóstico y prevención de enfermedades que tienen en la actualidad prevalencia en la sociedad, como en el caso de las cardiovasculares, las respiratorias, las metabólicas o las neurodegenerativas.
El centro, que participa en varias de las redes de excelencia del Instituto Carlos III del Ministerio de Sanidad así como en la red de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y terapia celular, basa la mayor parte de su trabajo en la investigación básica "ya que para tener una aplicación clínica debes tener unos conocimientos básicos", matizó Domínguez.
Su clara tendencia biomédica hace que destaquen sus estudios sobre el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, dirigidas a entender los mecanismos por los que se produce el fracaso del corazón y del aparato circulatorio --la arteriosclerosis-- ya que hasta hace no demasiados años se relacionaba con una enfermedad metabólica de acumulación de colesterol que dañaba las arterias.
"Ahora se ha entendido que el mecanismo por el que eso se produce es algo más complicado y en él interviene la reacción del organismo y aspectos que tienen que ver con el efecto del huesped ante los daños", explicó el subdirector del IBGM, Mariano Sánchez, quien destacó que la inmunidad en la reacción inflamatoria es uno de los mecanismos más importantes en la producción de enfermedades.
ACTIVACION DE "LINFOCITOS T".
Una de sus investigaciones sobre la activación de los linfocitos T en el sistema inmune, que tienen que ver con las defensas del organismo, ha sido recientemente objeto de financiación por parte de la Fundación Ramón Areces, que ha dotado con 120.000 euros el estudio, elegido junto a otro puesto en marcha por el Centro del Cáncer de Salamanca.
En el Instituto también se realizan estudios sobre mecanismos de otras enfermedades infecciosas como la brucela, que aún existe en Castilla y León, dirigidos a conocer cómo funcionan las endotoxinas de esta enfermedad.
"El avanzar en el conocimiento es importante y muy laborioso, no todo lo que se hace en investigación básica acaba vendiéndose en las farmacias o tiene una aplicación concreta, eso es una parte y para ello hace falta mucho trabajo", apuntó Sánchez, quien recordó que en el centro se han hecho muchas patentes de las que algunas se desarrollan y otras no.
En este sentido, el subdirector del IBGM señaló que los profesionales que trabajan en el Instituto se conforma con hacer "un buen trabajo" que haya servido para aumentar el conocimiento "y si no lo podemos aprovechar desde el punto de vista práctico, pensaremos que este trabajo ha sido necesario para que otros lo desarrollen".
IMPORTANCIA DE INVESTIGACION BASICA.
Para Sánchez, la investigación básica que ellos realizan es necesaria ya que permite comprobar que los hallazgos que en un determinado momento no tienen aplicación sí la tienen al cabo del tiempo, "y para que eso ocurra primero hay que conocer mejor las cosas".
En opinión del subdirector del centro, la investigación es "extraordinariamente dinámica", lo que provoca que los investigadores de gran nivel pasen a ser, con el tiempo, científicos medios aunque reconoció que el IBGM está en la parte alta de la investigación biomédica española "y admite comparación favorable con la mayor parte de los institutos de nuestras mismas características".
"Seguimos manteniendo la calidad científica y ese es el gran reto y la gran dificultad de mantener un instituto", señaló el subdirector del centro, quien recordó que, pese a que en España hay más gente que trabaja en su mismo campo, "la ciencia es mundial y estamos obligados a competir con personas que trabajan fuera de España", por lo que su trabajo es, a la vez, competencia y colaboración.
Las nuevas instalaciones con que contará próximamente el centro permitirá, según su directora, poder ampliar las perspectivas, la plantilla y la formación de jóvenes promesas de la ciencia, así como disponer de nuevas tecnologías punteras que puedan favorecer el avance en las líneas en las que se trabaja en la actualidad.