MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -
La inhibición de las plaquetas podría reducir las tasas de progresión y metástasis de los tumores malignos, según un estudio de la Universidad Claude Bernard de Lyon (Francia) que se publica esta semana en el 'Journal of Clinical Investigation'.
Según los expertos, la reducción drástica de las plaquetas sanguíneas debido a diversos mecanismos ha mostrado como resultado una reducción de la metástasis a pulmón y huesos en modelos experimentales de tumores trasplantados.
Este efecto ha sido atribuido por mucho tiempo, según afirman los investigadores, a la mejora mediada por las plaquetas en la supervivencia de las células tumorales y del paso de estas células a la sangre del tejido circundante, así como al desarrollo de nuevos vasos sanguíneos que apoyan el crecimiento del tumor.
Los científicos describen dos nuevos mecanismos de acción de las plaquetas en la metástasis de las células cancerígenas de mama y ovario al hueso. Muestran que las plaquetas actúan en un caso como un recurso directo de ácido lisofosfatídico (LPA) que promueve la división celular en el tumor y por otro lado como activadores indirectos del deterioro óseo.
Los autores mostraron en ratones que las células tumorales mejoran la agregación de las plaquetas y la activación y consecuente producción de plaquetas de LPA. Las LPA llevan a las células del tumor a producir los estimulantes del crecimiento de células inmunes IL-6 y IL-8 en la médula espinal, causando un deterioro óseo que excede a la formación del hueso.
El tratamiento de estos ratones después de iniciada la metástasis ósea con Intergrilin, un inhibidor de la agregación de las plaquetas, dio como resultado la disminución de los niveles de LPA circulantes y una significativa reducción de la formación de la metástasis del hueso. Sin embargo, los científicos no interfirieron específicamente con la señalización de LPA, dejando abierta la posibilidad de que este efecto contra la metástasis pudiera deberse a un recorrido independiente de la LPA.
Según los expertos, estos descubrimientos se añaden a otros datos que sugieren que la inhibición de las plaquetas podría ralentizar la tasa de progresión y metástasis del tumor. Sin embargo, hasta la fecha, las pruebas clínicas de agentes antiplaquetas como la aspirina y la heparina aún permanecen inconclusos, a pesar de la prometedora evidencia de que la inhibición de las plaquetas podría mejorar la supervivencia de pacientes con cáncer.
Para los científicos la dificultad mayor de trasladar estos resultados a terapias eficaces contra el cáncer es la necesidad de considerar el importante papel que las plaquetas juegan en el control sanguíneo, por ejemplo en los sucesos de hemorragia nasal, lesiones o cirugía.