Actualizado 19/08/2015 10:53 CET

Más evidencias de que los cometas pudieron sembrar la vida en la Tierra

MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El temprano impacto de un cometa en la Tierra habría sido la fuerza impulsora para causar la síntesis sustancial de péptidos, los primeros ladrillos de la vida, algo factible también en otros mundos.

   La doctora Haruna Sugahara, de la Agencia Japonesa de Ciencias Marinas y Tecnología (JAMSTEC) en Yokohama, y el doctor Koichi Mimura, de la Universidad de Nagoya, también en Japón, realizaron una serie de experimentos para simular las condiciones de impactos de cometas en la Tierra primitiva en el momento en que la vida apareció por primera vez, hace alrededor de 4.000 millones de años.

   Tomaron mezclas congeladas de aminoácido, hielo de agua y silicato (forsterita) a condición criogénica (77 K), y utilizaron una pistola propulsora para simular el choque del impacto de un cometa. Después de analizar la mezcla del post-impacto con cromatografía de gases, se encontraron con que algunos de los aminoácidos se habían unido en péptidos cortos de hasta 3 unidades de largo (tripéptidos).

   En base a los datos experimentales, los investigadores fueron capaces de estimar que la cantidad de péptidos producidos sería de alrededor de la misma que se cree que se producen por los procesos terrestres normales (como las tormentas luminosas o los ciclos de hidratación y deshidratación).

   "Nuestro experimento mostró que las condiciones de frío de los cometas en el momento de los impactos fueron clave para esta síntesis, de forma que el tipo de péptido creado de esta manera es más probable que evolucionara hacia péptidos más largos", explica Sugahara, que ha presentado sus resultados en la Conferencia de Geoquímica Goldschmidt en Praga.

   Este hallazgo indica que los impactos de cometas casi seguro que jugaron un papel importante en el suministro de las semillas de la vida a la Tierra primitiva. También abre la posibilidad de que se haya producido una evolución química similar en otros cuerpos extraterrestres, a partir de péptidos derivados de cometas.

   Dentro de nuestro propio sistema solar, los satélites helados de Júpiter y Saturno, como Europa y Encelado, es probable que hayan sido sometidos a un bombardeo similar de cometas. De hecho, la misión Stardust de la Agencia Norteamericana del Espacio (NASA) ha demostrado la presencia del aminoácido glicina en los cometas.

   La producción de péptidos cortos es el paso clave en la evolución química de moléculas complejas. Una vez que se inicia el proceso, se necesita entonces mucha menos energía para generar los péptidos de cadena más larga en un ambiente terrestre acuático. "Los impactos de los cometas se asocian normalmente con la extinción masiva en la Tierra, pero este trabajo demuestra que probablemente ayudaron a poner en marcha todo el proceso de la vida en primer lugar", añade.

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