El medio ambiente es responsable de la muerte de uno de cada tres niños en Europa, según la OMS

Europa Press Ciencia
Actualizado: lunes, 21 junio 2004 12:00

LONDRES/GINEBRA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

La muerte de uno de cada tres menores en Europa se debe a la contaminación del aire interior y exterior, el consumo de agua contaminada, las intoxicaciones por plomo y las lesiones, en su mayoría producidas por accidentes, según revela un informe publicado en la revista médica británica 'The Lancet'.

En el informe, titulado Carga Ambiental sobre las Enfermedades, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con el Instituto de Higiene y Epidemiología de la Universidad de Udine y el Instituto de Salud Infantil Burlo Garofalo de Trieste, especialistas evalúan por primera vez el impacto global del medio ambiente en la salud infantil en Europa.

Entre las conclusiones, destacan que cada año, en los niños y adolescentes de edades comprendidas entre los 0 a los 19 años, se registran 100.000 muertes y 6 millones de años de vida con buena salud perdidos debido a la contaminación del aire exterior e interior, a la mala calidad del agua, al plomo y a los traumatismos.

Esta cifra representa el 34 por ciento de las muertes entre europeos de entre 0 y 19 años y el 25 por ciento de los años de vida con buena salud perdidos imputables a todas las causas en este grupo de edades.

El informe presenta también una estimación del número de vidas que podrían ser salvadas y de las invalideces que podrían ser evitadas si se consigue que los niños estén menos expuestos a los peligros vinculados con el medio ambiente en Europa.

"Ciertamente, este informe da varias alertas, pero muestra también la vía para un futuro más sano para los niños de Europa", declaró el director regional de la OMS par Europa, el doctor Marc Danzon.

"Antes de determinar las intervenciones y estrategias que hay que poner en marcha, los gobiernos deben de estar en medida de evaluar y comparar con precisión el alcance de los riesgos existentes. Por su presentación comparativa y metódica de datos, este informe único en su género ofrece a aquellos que tienen capacidad de decisión una trama a partir de la cual pueden establecer la prioridad de acciones a emprender para proteger la salud de nuestros niños contra los peligros relacionados con el entorno", añadió.

PLAN DE ACCION

Las conclusiones del estudio sobre la carga de morbidez causada por el medio ambiente constituyen el conjunto de conocimientos que han servido a la elaboración del plan de acción que será sometido para su adopción a los ministros europeos de Salud y Medio Ambiente en su reunión en Budapest del 23 al 25 de junio, con ocasión de la Cuarta Conferencia Ministerial sobre Medio Ambiente y Salud organizada por la Oficina Regional de la OMS para Europa.

El plan de acción para el medio ambiente y la salud infantil en Europa define las acciones a las que conviene dar prioridad para disminuir la tasa de exposición a los peligros vinculados con el medio ambiente, evitar lesiones y realizar importantes avances en el terreno de la salud pública.

De esta forma, la eliminación progresiva del plomo en la gasolina ha permitido reducir los casos de afecciones cerebrales vinculadas a tasas elevadas de concentración de plomo en la sangre. De la misma forma, las estrategias multisectoriales que prevén intervenciones en los planos de la tecnología, educación y aplicación de la ley han resultado ser eficaces en términos de disminución de la incidencia y de las consecuencias de los traumatismos.

Tener en cuenta la carga de morbidez relacionada con el medio ambiente en los niños es una etapa indispensable en el proceso decisivo. El principio mismo de la pediatría que quiere que los niños no sean simplemente considerados como pequeños adultos no ha sido generalmente tenido en cuenta en la elaboración de políticas, las elaboración de normas o la legislación, señala el informe.

A lo largo del proceso comprendido entre el periodo anterior a la concepción y la adolescencia, los niños son más vulnerables que los adultos a cierto número de factores medioambientales por las siguientes razones: sus órganos conocen un desarrollo rápido; en su vida y sus juegos están más en contacto con el suelo; el tiempo de latencia entre la exposición a agentes nocivos y los efectos sobre la salud es en ellos más largo; y tienen menos poder sobre su entorno que los adultos.

Los traumatismos son la primera causa de mortalidad en los niños y adolescentes desde su nacimiento hasta los 19 años de edad en Europa y alcanzan la tasa más elevada en los jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y 19 años. Unos 13.000 niños de entre 0 y 4 años mueren cada año a causa de la contaminación por las partículas presentes en el aire exterior y otros 10.000 fallecen por el uso de combustibles sólidos en sus domicilios.

En el mismo grupo de edad, el saturnismo --enfermedad crónica producida por la intoxicación ocasionada por las sales del plomo-- es responsable de la pérdida de más de 150.000 años de vida con buena salud. En los niños de entre 0 y 14 años, 13.000 muertes son debidas a la mala calidad del agua y saneamiento.

DIFERENTE TIPO DE EXPOSICION

Este informe también revela que los niños no están expuestos de la misma forma a los factores de riesgo en toda Europa. Los que viven en condiciones de vida particularmente difíciles --por ejemplo, los niños pobres y abandonados, en la calle, explotados o víctimas de tráfico y aquellos que sufren las consecuencias de los conflictos armados-- están más expuestos que los otros a traumatismos, choques psicológicos, infecciones agudas y crónicas y a enfermedades no transmisibles, dificultades de crecimiento y desarrollo, invalidez y a la muerte.

Las variaciones muy claras que presenta la carga de morbidez debida a cada factor de riesgo medioambiental en los diferentes puntos de Europa y grupos de edad demuestran la necesidad de emprender una acción definida, por ejemplo en países, regiones o poblaciones específicas.

"Nos alegramos de que numerosas vidas hayan sido salvadas en las partes de la región que han adoptado y puesto en marcha políticas voluntaristas", subrayó el doctor Roberto Bertollini, director de la División de Apoyo Técnico, determinantes de la salud, Oficina regional de la OMS.

"La Conferencia de Budapest es la ocasión ideal de que todo el mundo se beneficie de las lecciones sacadas de la experiencia y de poner en evidencia el papel motor de Europa en la construcción de un futuro más seguro, y más sano para nuestros niños", añadió.

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