MERIDA, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
Medio centenar de personas padecen en Extremadura casos
reconocidos y patológicos de espina bífida, una enfermedad que se
produce por una malformación congénita que provoca defectos en el
tubo neural, pero que es compatible con la vida. Sin embargo, en la
región podrían existir hasta un 15 por ciento más de casos, que se
ocultan o que los familiares no quieren reconocer, según explicó la
vicepresidenta de la Asociación de Enfermos de Espina Bífida en
Extremadura, Milagros Robles.
En España, uno de cada 1.000 niños nace con defectos del tubo
neural, de los que aproximadamente la mitad corresponden a la espina
bífida, que es la falta de fusión de uno o varios arcos vertebrales,
de modo que el contenido del canal neural sale al exterior. Una
proporción similar corresponde a casos de anencefalia, que provoca la
muerte y la otra parte corresponde a un encefalocele, que es una
protusión del contenido intracraneal a través de un defecto del
cráneo.
Los últimos datos de incidencia de esta patología apuntan a que el
número de casos se ha reducido notablemente ante la sensibilización
de las mujeres en edad reproductiva, que se ponen en manos de los
especialistas para intentar prevenir estos casos. Milagros Robles,
sin embargo no está de acuerdo con estos datos, puesto que a su
juicio, la reducción de las estadísticas se debe a que ha aumentado
el número de abortos dado que las nuevas técnicas permiten detectar
esta enfermedad en el feto.
Entre las secuelas que puede dejar una espina bífida se encuentra
la pérdida de sensibilidad por debajo del nivel de la lesión,
debilidad muscular, alteración de los músculos de la vejiga y de los
esfínteres y la hidrocefalia, que se caracteriza por el aumento del
tamaño de la cabeza a causa de una acumulación de líquido
cefalorraquídeo.
Según los informes médicos, tres de cada cuatro casos se pueden
prevenir con la administración farmacológica de folatos, por lo que
los expertos creen que la generalización de la consulta previa al
embarazo facilitaría notablemente la prevención de estas
malformaciones congénitas.
En este sentido, el asesoramiento preconcepcional debe producirse
entre los 3 y los 6 meses antes de comenzar la búsqueda de gestación
por lo que se recomienda a todas las mujeres en edad reproductiva que
incrementen la ingesta de folatos, independientemente de que en ese
momento deseen quedarse embarazadas, dado que se trata de una
sustancia carente en los enfermos de espina bífida.
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04-Ago-2002 14:45:01
(EUROPA PRESS)
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