Igor Gutiérrez Zugasti, profesor de la UC que ha dirigido un estudio sobre los moluscos en la alimentación de poblaciones mesolíticas - UC
SANTANDER 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los moluscos constituyeron un alimento estable en la dieta de las poblaciones mesolíticas y no únicamente un recurso de emergencia, tal como se consideraba hasta ahora.
Así lo demuestra el estudio dirigido por el profesor titular de la Universidad de Cantabria (UC) e investigador del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC), Igor Gutiérrez Zugasti.
El estudio, desarrollado en el marco de un proyecto del Plan Estatal de Investigación, ha contado con la participación de investigadores del Centro Leibniz de Arqueología (Alemania), la Universidad de Burgos, la Universidad de York y la Universidad de Metropolitana de Manchester (Reino Unido).
Según informa la UC en nota de prensa, el papel de los moluscos en las estrategias de subsistencia prehistóricas ha sido objeto de un amplio debate científico, al considerarse tradicionalmente que su relevancia era secundaria y que su consumo se producía principalmente en épocas de escasez o como complemento alimenticio. Sin embargo, los estudios más recientes apuntan a que estos recursos fueron "mucho más que alimentos de emergencia".
En este sentido, la investigación dirigida por Igor Gutiérrez, que ha sido publicada en la revista 'Quaternary Science Reviews', presenta nuevos datos sobre la estación del año en la que se recogieron las conchas depositadas en los yacimientos arqueológicos, con el objetivo de valorar el papel de los moluscos en la dieta de las sociedades mesolíticas.
El estudio de las relaciones isotópicas del oxígeno en conchas de lapas y caracolillos procedentes de yacimientos de Cantabria y Asturias ha permitido obtener datos de alta resolución sobre los momentos de recolección entre hace 11.000 y 6.700 años.
Los resultados muestran que la recogida de moluscos se produjo en todas las estaciones del año, aunque con mayor intensidad en determinadas épocas, dependiendo de la especie y del yacimiento analizado.
La comparación de los resultados con la estación de obtención de otros alimentos a través de la caza, la pesca y la recolección ha permitido concluir que los moluscos formaban parte de una estrategia coordinada de captación de alimentos a lo largo del año y que las diferentes especies de moluscos se recolectaban en función del momento del año en el que presentaban un rendimiento óptimo y de las estaciones en las que otros recursos alimenticios no eran tan abundantes. Además, demuestra que los moluscos fueron un alimento estable en la dieta, cobrando gran importancia en determinados momentos del año.
Igualmente, el estudio concluye que las zonas costeras de la región cantábrica fueron ocupadas por las poblaciones mesolíticas durante todo el año, pero cada yacimiento se ocupó en diferentes estaciones o para distintas funciones, mostrando también una cierta movilidad de individuos entre la costa y el interior.
ESTUDIO
El estudio ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y Fondos FEDER, de la Unión Europea, además de la Royal Society y la British Academy, del Reino Unido, a través del programa Newton International Fellowships.
La primera autora del artículo es Rosa Arniz Mateos, que realizó su tesis doctoral en la UC y actualmente trabaja como investigadora postdoctoral en el Centro de Leibniz de Arqueología, en Mainz (Alemania).