MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un reciente estudio, realizado por investigadores de la Universidad
de California en Berkeley (EE.UU.), demuestra que los ojos recogen en
realidad datos esenciales del mundo visual, que sintetizan y plasman
la experiencia subjetiva en el cerebro.
Nos creemos que vemos el mundo completamente, pero lo que recibimos
son sólo pistas, fronteras de tiempo y espacio, explica el profesor
Frank Werblin, especialista en biología molecular y celular de la
Escuela de Ciencias y Letras de la mencionada universidad. El
cerebro interpreta esta información parcial, probablemente,
asociándola con imágenes de la memoria, para crear el mundo que
conocemos, indican los autores del estudio, que ahora se publica en
la última edición de la revista "Nature".
En su investigación, los autores proporcionan evidencias de que
existen entre 10 y 12 canales que van desde el ojo hasta el cerebro,
cada uno de los cuales porta una representación distinta del mundo
visual. Estos doce cuadros del mundo constituyen toda la información
que llegamos a obtener sobre lo que hay en nuestro entorno y, a
partir de ellos, reconstruimos la riqueza de lo que captamos con la
vista, explica Werblin.
Es curioso cómo la naturaleza selecciona estos simples 12 canales y
cómo es posible que sean suficientes para proporcionarnos toda la
información que parecemos necesitar, agrega el científico. El
estudio muestra que la retina crea un formato de representaciones de
imágenes, las conforma y compone un resultado combinado entre las
diferentes capas de células de este órgano ocular. Los resultados
obtenidos suponen un gran paso hacia la creación del ojo biónico,
empleando un solo chip informático que se puede programar para que
realiza el procesamiento visual de una forma idéntica a la retina.
Este chip, llamado CNN (Cellular Neural Network, que significa Red
Neural Celular), fue inventado en 1992 por un investigador
especializado en ingeniería eléctrica y ciencias informáticas de la
Universidad de California en Berkeley, Leon O. Chua, que precisamente
es el padre de uno de los autores del estudio, un investigador
húngaro llamado Botond Roska. La biología que estamos observando nos
ayudará a mejorar el chip, que cada vez se parece más a la retina de
los mamíferos. Sin embargo, un ojo biónico es una noción aún lejana,
hasta que averigüemos cómo conectarlo al circuito nervioso del
cerebro, comenta Roska.
|
(EUROPA PRESS)
03/29/12-35/01
"