La restricción calórica reduce drásticamente el riesgo de ataque cardiaco, infarto cerebral y diabetes

Europa Press Ciencia
Actualizado: martes, 20 abril 2004 14:38

MADRID 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las personas que reducen gravemente su ingestión de calorías, también reducen su riesgo de desarrollar diabetes o coágulos en las arterias, que son los precursores del ataque cardíaco y del infarto cerebral. De hecho, según científicos de Washington University School of Medicine en St Louis (EE.UU.), algunos factores de riesgo fueron tan bajos que eran comparables a los de personas con mucha menos edad.

El nuevo estudio, publicado en la última edición online de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), insiste en que la restricción calórica posee un potente efecto protector contra enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Estudios anteriores en ratas y ratones han mostrado que una reducción de calorías aumenta la máxima de duración de vida de estos animales en un 30% y los protege contra el cáncer. El presente estudio es el primero que examina a personas que se han sometido a dietas de restricción calórica durante un largo periodo de tiempo.

Los participantes en el estudio fueron reunidos a través de una organización estadounidense llamada Caloric Restriction Optimal Nutrition Society. Comiendo pequeñas cantidades de alimentos densos en nutrientes, los miembros de este grupo tratan de consumir entre 10% y 25% menos calorías que la media de los americanos, a la vez que intentan mantener una nutrición adecuada.

Los 18 individuos que participaron en este estudio estuvieron siguiendo voluntariamente una dieta muy baja en calorías durante entre tres y 15 años. Este grupo se comparó con otro de edades y condiciones similares que se alimentaban de la dieta típica occidental.

Los investigadores vieron que los dos grupos no solo diferían en el número de calorías consumidas, sino también en la composición de sus dietas. Las personas en el grupo de restricción calórica comieron entre 1.100 y 1.950 calorías diarias, consistentes en un 26% de proteínas, 28% de grasa y 46% de carbohidratos complejos.

En contraste, el grupo de comparación consumió entre alrededor de 1975 y 3.550 calorías diarias, con tan solo un 18% de éstas calorías de proteína, 32% de grasa y 50% de hidratos de carbono, incluidos almidones refinados y procesados.

Las personas en el grupo de calorías restringidas registró niveles de lipoproteínas de baja densidad (o colesterol malo) comparables a la mínima en el 10% de la población en sus respectivos grupos de edad. Los niveles de lipoproteínas de alta densidad (o colesterol bueno) se encontraron entre un 85% y un 90% para los hombres de mediana edad.

Este hallazgo fue una sorpresa porque los niveles de lipoproteínas de alta densidad suelen disminuir cuando las personas siguen dietas bajas en grasa para perder peso. Los niveles de triglicéridos (que cuando están elevados pueden provocar aterosclerosis) fueron menores que el del 95% de los americanos a la edad de 20 años, pese a que la edad de los participantes en el estudio era de entre 35 y 82 años.

Contenido patrocinado