Publicado 04/10/2017 18:56CET

Las bioempresas españolas piden mayores incentivos de mercado y seguridad jurídica para la innovación

MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Comisión de Agroalimentación de la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO) ha elaborado un documento de posición sobre la industria agroalimentaria y de la biotecnología para la misma en el que pide seguridad jurídica en el desarrollo y promoción de la innovación agroalimentaria en sus distintas variantes y el desarrollo de incentivos de mercado, entre otros.

En primer lugar, el sector pretende evitar medidas desincentivadoras, ya que considera que "una regulación excesivamente restrictiva" y "sin justificación científica" retrasa al sector frente a competidores globales.

En este sentido, pide procedimientos claros de aprobación y lanzamiento de nuevos ingredientes, cultivos, fitosanitarios, alegaciones nutricionales de alimentos o ingredientes, mediante normas predecibles y transparentes basadas en criterios científicos; y la promoción del uso de las innovaciones en fitomejoramiento, las cuales suponen, según ASEBIO, una "oportunidad para el desarrollo de nuevos productos y tecnologías con propiedades y características de valor añadido para el sector".

Además de seguridad jurídica, exigen el desarrollo de proyectos tractores, donde las administraciones y empresas del sector guíen las investigaciones de los centros de investigación hacia líneas con alto potencial industrial y de llegada al mercado, compartiendo y limitando los riesgos técnicos.

En tercer lugar, ASEBIO pide que se desarrollen incentivos de mercado que incluyan una mejor percepción de los consumidores y grupos sociales específicos, permitiendo la generación de nichos de mercado de acuerdo a los beneficios y valores que aportan estos nuevos productos; ayudando a garantizar el desarrollo del mercado y creando una previsibilidad a largo plazo para los inversores.

Así, piden incentivos fiscales que sirvan para reducir el tiempo de comercialización de nuevos bienes y servicios y para que los sectores emergentes crezcan más rápidamente; introducir incentivos financieros directos para los productos de base biológica o reducciones de impuestos a las industrias productoras de este tipo de productos; y el establecimiento de objetivos, mandatos y/o prohibiciones que puedan apoyar con éxito la introducción de alternativas sostenibles e innovadoras en los mercados.

Por último, proponen el desarrollo de programas de Compra Pública de este tipo de productos que permitan sentar las bases para el desarrollo de estos mercados. Según ASEBIO, la contratación pública permite dar forma a las tendencias de la producción y el consumo, llevando a una demanda significativa por parte de las autoridades públicas hacia determinado tipo de productos, creando y/o ampliando los mercados. Además, al hacerlo, también proporcionaría incentivos para que las empresas desarrollen tecnologías.

213 PRODUCTOS EN ALIMENTACIÓN, UN 5% MÁS QUE 2016

Según el pipeline de ASEBIO, con datos actualizados a septiembre de 2017, durante este año un total de 31 entidades biotecnológicas (centros tecnológicos, empresas, fundaciones y parques científicos y tecnológicos) españolas pertenecientes a ASEBIO desarrollaron cerca de 213 productos con aplicación en el área alimentaria, el 5% más que en 2016.

Entre estos productos se encuentran nuevos ingredientes y aditivos, probióticos, sistemas para la mejora de la seguridad alimentaria, bioproductos (como biofertilizantes o bioestimulantes), bioprocesos, así como medicamentos veterinarios y piensos.

Para el caso de ingredientes, aditivos y probióticos, se han contabilizado 75 productos. En cuanto a los productos para la seguridad alimentaria y para la detección de sustancias, se han contabilizado un total de 64, y también se han recogido 35 bioproductos, bioprocesos y otras tecnologías con aplicación en el área alimentaria.

En cuanto a los medicamentos veterinarios, se han contabilizado 39 desarrollados por 12 compañías. Un 51% de estos productos van dirigidos a tratar enfermedades infecciosas, el 23% a enfermedades parasitarias y el 15% para tratar enfermedades del sistema digestivo y para el tratamiento de desórdenes musculoesqueléticos. Además, se han registrado 15 productos en el ámbito de los piensos.