El cerebro de un pez ancestral adaptado para la vida en la tierra

Escáner CT del fósil sometido a estudio
Escáner CT del fósil sometido a estudio - FLINDERS UNIVERSITY
Publicado: lunes, 13 diciembre 2021 17:49

   MADRID, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La tomografía computarizada sofisticada del cráneo de un fósil de pez ha brindado nuevos conocimientos para explicar cómo algunos peces pasaron del agua a la tierra hace unos 370 millones de años.

   Con el apoyo del Consejo de Investigación de Australia y expertos internacionales, la nueva investigación dirigida por paleontólogos de la Universidad de Flinders estudió Cladarosymblema narrienense, un pez de 330 millones de años del período Carbonífero encontrado en Queensland (Australia), que es un antepasado de los primeros animales terrestres o tetrápodos, vertebrados con cuatro extremidades.

   Cladarosymblema es un tipo de pez megalictíido, un grupo que existió desde los períodos Devónico al Pérmico, que típicamente vivían en ambientes de agua dulce, y eran grandes animales depredadores. Al escanear el fósil, encontraron evidencia de que este pez tenía un cerebro similar al de sus eventuales descendientes terrestres, en comparación con el cerebro de otros peces que permanecieron viviendo en el agua.

"Este pez de Queensland es uno de los mejor conservados de su tipo en todo el mundo, en perfecta forma 3D, por lo que decidimos trabajar en él", dice el profesor John Long, profesor de estrategia en Paleontología en la Universidad de Flinders.

   Si bien este pez fue descrito por primera vez en 1995 por el profesor Long y otros que habían explorado y excavado anteriormente el yacimiento fósil de Queensland, se desconocen partes de su anatomía, aunque el uso del escáner CT de gabinete más grande de Australia, ubicado en el campus de Tonsley de la Universidad Flinders, y del Sincrotrón australiano en Melbourne, ha permitido a los investigadores desbloquear nuevos datos de este fósil.

   En estas exploraciones se ha revelado nueva información obtenida de huesos internos que a menudo no se ven, particularmente en el esqueleto del arco branquial, la cintura escapular y los huesos del paladar (el área del techo de la boca superior).

"Esto nos ayuda a comprender la morfología funcional y las relaciones de Cladarosymblema", dice la doctora Alice Clement, autora principal del nuevo artículo y parte del Grupo de Paleontología Flinders.

   "Además, un endocast craneal (molde de la cavidad interna del cráneo inusualmente grande de este pez) da pistas sobre la forma del cerebro de este animal. El área de la glándula pituitaria (la llamada 'glándula maestra') es relativamente grande, lo que sugiere un papel importante en la regulación de varias glándulas endocrinas importantes".

   Los investigadores realizaron un análisis filogenético, que confirma que los peces megalictíidos forman un grupo monofilético (un clado natural). Se encuentra que Cladarosymblema es uno de los miembros más derivados del grupo.

   El estudio se ha publicado en PeerJ.