La falta de higiene y no las ratas propagó la peste negra

Piojo
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Actualizado 16/01/2018 15:41:38 CET

   MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Nueva evidencia sugiere que pulgas y piojos alojados en humanos, y no en roedores, fueron los vectores de propagación de la peste negra, que mató a millones de personas durante varios siglos.

   En su artículo publicado en PNAS, científicos de la Universidad de Oslo explican que usaron modelos matemáticos de los registros de mortalidad para demostrar cómo la plaga se habría propagado en diferentes escenarios y qué encontraron al hacerlo.

   La mayoría de los adultos de hoy en día recuerdan haber leído en la escuela acerca de la Peste Negra, que mató a aproximadamente 25 millones de personas en los años 1300, y la mayoría también recuerda que los roedores, en su mayoría ratas, fueron culpados de su propagación.

   La plaga fue causada por la bacteria Yersinia pestis, que pudo moverse entre las víctimas a través de varios vectores. Y hasta hace poco, se creía que las pulgas que vivían de ratas saltaron de sus anfitriones que murieron de la peste a los humanos, infectándolos.

   Pero en los últimos años, esa teoría ha comenzado a perder credibilidad porque no puede explicar la rapidez con que se propagó la peste, o por qué no hubo informes de muertes masivas de ratas de la misma enfermedad. En este nuevo esfuerzo, los investigadores analizaron una teoría alternativa que sugiere que las pulgas y los piojos que vivían en los humanos estaban detrás de la propagación de la enfermedad.

   El equipo comenzó acumulando datos de registros de mortalidad con respecto a la propagación de varios brotes que ocurrieron en Europa entre los siglos XIV y XIX (uno de los cuales fue la Peste Negra). Luego crearon un modelo matemático que podría usarse para demostrar cómo se propaga cada uno de los brotes, informa Phys.org.

   Ejecutó el modelo en tres escenarios diferentes: en el cual el brote se debió a ratas, transmisión aérea o pulgas y piojos humanos. Los investigadores encontraron que el escenario en el que el brote estaba relacionado con pulgas y piojos humanos ofrecía la mejor combinación posible con lo que realmente ocurría.

   Ninguno de los otros vectores, descubrieron, podría causar que la enfermedad se propague tan rápido como lo hizo. También señalan que las pulgas y los piojos humanos eran muy comunes en las personas durante el período de estudio debido a baños infrecuentes.