MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -
Análisis dentales han determinado que Homo Floresiensis era en realidad miembro de una especie separada de los humanos modernos, no humanos modernos con microcefalia.
Un estudio publicado en PLoS ONE, liderado por científicos del Museo Nacional de Naturaleza y Ciencia de Japón, describe el primer análisis exhaustivo de los restos óseos de varias de estas criaturas, descubiertas en la isla de Flores, en Indonesia.
Los fósiles de apariencia humana y tamaño infantil de Flores comenzaron a ser conocidos como 'los restos de un Hobbit' cuando se descubrió que pertenecían a criaturas de apariencia humana totalmente desarrolladas. Con estaturas de sólo 0,90 metros, estos seres fueron considerados primos extinguidos de nuestra especie.
Los investigadores han encontrado los restos de nueve de los esqueletos, que han datado en aproximadamente 18.000 años. También se especuló si eran humanos modernos con microcefalia, una dolencia que conduce a una persona a tener cuerpo y cabeza pequeños, y cierto grado de retraso mental.
Para ayudar a resolver el debate, se examinaron 40 dientes con objeto de contrastarlos con dientes de 490 seres humanos modernos de todo el mundo y otros de otras especies humanas extintas.
Sus esfuerzos revelaron que los dientes eran similares en tamaño a los de los humanos modernos de corta estatura, mientras otras características les hacían bastante diferentes: algunos de los rasgos eran similares a los encontrados en los primeros homínidos, mientras que otros fueron similares a los observados en homínidos más avanzados.
Debido a las diferencias con los humanos modernos, los investigadores rechazan la idea de que los dientes pertenecían a humanos modernos, y sugieren que es más probable que pertenecían a una especie que se había derivado de Homo erectus, que probablemente fue de menor tamaño debido a que vivían en una isla, con recursos limitados.