Los mamíferos tuvieron ancestros nocturnos mucho antes de su origen

Dimetrodon, ancestro de los mamíferos
Foto: MARLENE HILL DONNELLY
Actualizado: jueves, 4 septiembre 2014 10:43

MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La actividad nocturna de los mamíferos podría tener un origen cien millones de años anterior entre los antiguos parientes de estos animales, llamados sinápsidos. Asi lo concluye un estudio del Museo Field de Historia Natural, en Chicago, publicado en 'Proceedings'.

   La mayoría de los mamíferos vivos permanecen activos durante la noche (o nocturnos) y muchas otras especies se activan durante el crepúsculo. Durante mucho tiempo se ha pensado que la transición a la nocturnidad se produjo casi al mismo tiempo que evolucionaron los mamíferos hace unos 200 millones de años.

   Esta forma de pensar se basa en características como las de los grandes cerebros de los mamíferos, que son buenos para procesar información a través de los sentidos, como el oído, el tacto y el olfato, y detalles de los productos químicos sensibles a la luz en los ojos de los mamíferos.

   "Los sinápsidos son los más comunes en el registro fósil desde hace entre unos 315 millones de años y 200 millones de años. La sabiduría convencional ha sido siempre que permanecían activos durante el día (o diurnos), pero nunca tuvimos evidencia para decir que esto era así", afirma el autor principal del trabajo, Kenneth Angielczyk, conservador del Museo Field. "La nocturnidad en los sinápsidos es anterior al origen de los mamíferos en alrededor de cien millones de años", concreta.

   Los nuevos conocimientos provienen de un análisis de huesos diminutos, llamados huesecillos esclerales, que se encuentran en los ojos de muchos animales vertebrados, incluyendo las aves y los lagartos. Los mamíferos que viven actualmente carecen de huesecillos escleróticos, pero estos estaban presentes en muchos de sus antiguos parientes sinápsidos.

   "Los huesecillos esclerales nos informan sobre el tamaño y la forma de diferentes partes del globo ocular", afirma Lars Schmitz, profesor de Biología en los Colegios Claremont McKenna, Pitzer y Scripps, situados cerca de Los Ángeles, California, Estados Unidos. "A su vez, estos datos nos permiten hacer predicciones sobre la sensibilidad de los ojos a la luz, que suele reflejar la hora del día en la que un animal está activo", detalla.

   Debido a que los huesecillos esclerales son muy delicados, por lo general, no se conservan en los fósiles sinápsidos. Sin embargo, al peinar las colecciones de museos en Estados Unidos y Sudáfrica, y con la ayuda de otros paleontólogos, Angielczyk y Schmitz lograron recoger datos sobre huesecillos escleróticos de 24 especies que representan a los grupos más importantes de sinápsidos.

   Los investigadores compararon la información obtenida lde os sinápsidos con un gran conjunto de datos de mediciones similares de lagartos y pájaros vivos de los que se conoce patrones de actividad diaria, utilizando una técnica estadística desarrollada por Schmitz.

NOCTURNIDAD HACE 300 MILLONES DE AÑOS EN LOS SINÁPSIDOS

   La técnica reveló que los ojos de las especies de sinápsidos antiguos probablemente abarcaron una amplia gama de sensibilidades a la luz, con algunas consistentes con la actividad bajo condiciones de mucho brillo durante el día y otras que tenían ojos más adecuados a las condiciones de poca luz propias de la noche.

   De particular interés fue el hecho de que los conjuntos de datos de los sinápsidos más antiguos, incluyendo el famoso carnívoro con una vela dorsal similar a una aleta 'Dimetrodon', que se encontró que tenían dimensiones oculares consistentes con la actividad nocturna.

   En base a las edades de las rocas en las que se encontraron estos fósiles, los resultados indican que la nocturnidad se había desarrollado al menos en algunos sinápsidos hace unos 300 millones de años, es decir, cien millones de años antes de los primeros mamíferos. De hecho, Angielczyk y Schmitz plantean la posibilidad de que el ancestro común de todos los sinápsidos permanecía activo durante la noche.

   "La idea de un 'Dimetrodon' nocturno fue muy sorprendente --reconoce Angielczyk-- pero demuestra lo poco que realmente conocemos acerca de la vida cotidiana de algunos de nuestros parientes más antiguos". "Ésta es la primera vez que podemos hacer predicciones informadas acerca de los patrones de actividad de los sinápsidos", apunta Schmitz.

   "A medida que descubramos más fósiles, podremos seguir probando estas predicciones y empezar a abordar cuestiones tales como el número de veces que ha evolucionado la nocturnidad en los sinápsidos y si los sinápsidos más estrechamente relacionados con los mamíferos también eran nocturnos", agrega este experto.

   Los hallazgos deben ser útiles para los investigadores que estudian el sistema visual y el comportamiento de los mamíferos que viven, y también requerirán el replanteamiento de algunas ideas concebidas hace años, como que los mamíferos se convirtieron en nocturnos para evitar la competencia con los dinosaurios.

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