MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
Investigadores han encontrado en un pozo en Bergheim, enel este de Francia restos óseos de humanos del Neolítico muertos en algún tipo de guerra hace 6.000 años.
En su artículo publicado en la revista Antiquity, los científicos de las universidades de Burdeos y Estrasburgo describen la disposición de los huesos y su condición y ofrecen algunas ideas sobre cómo los huesos probablemente llegaron al hoyo.
En la parte inferior del pozo de dos metros de profundidad informaron los investigadores, aparecen piezas dispersas y trozos de huesos de la mano, junto con siete brazos humanos, todo del lado izquierdo del cuerpo. Por encima, se apilaban los restos óseos completos de una mujer, dos hombres y cuatro niños. Sólo uno de los esqueletos de hombre carecía de un brazo, pero no se tiene certeza de que esté entre los de la parte inferior.
La condición de los esqueletos, sugiere el equipo, indica que los huesos pertenecieron a personas que murieron en algún tipo de guerra, ya que había daños que parecían infligidos por hachas. Los exámenes de los huesos indican que eran todos de un período de entre hace 5.500 y 6.500 años, poniéndolos en el Neolítico. Una capa de sedimento estaba en la cima de los esqueletos y encima estaba el esqueleto de otra mujer, cuyo cuerpo había sido claramente puesto allí mucho después de los huesos de debajo.
TROFEOS
El equipo señala que había también una pieza de joyería entre los esqueletos, una punta de flecha, un hueso de la mandíbula de cerdo y los esqueletos de dos liebres, que podrían haber simplemente caído en el pozo y murieron porque no pudieron saltar.
Estos pozos no eran inusuales para la época, señalan los investigadores, pero lo que es nuevo es que los huesos parecen haber pertenecido a las víctimas de la guerra y que había una colección de brazos cercenados. Los investigadores sugieren que los brazos cortados podrían haber sido parte de una colección de trofeos, aunque señalan que representaría la primera evidencia de esta práctica entre humanos de ese período. En conjunto, la evidencia descarta la colocación de los huesos del brazo y restos óseos, como parte de un proceso funerario, añaden.