Actualizado 16/12/2016 12:22
- Comunicado -

Las preocupaciones más frecuentes de las mujeres en temas de pareja

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Madrid, 16 de diciembre de 2016.- En los temas concernientes a las relaciones de pareja, las mujeres no sólo tienen la última palabra, sino también todas las dudas y preocupaciones que se puedan imaginar. A todas les pasan mil cosas por la cabeza asociadas a la vida en pareja, desde encontrar al chico perfecto, con la ergonomía necesaria para adaptarse a ellas, hasta tener a punto la idea para el vestido de novia por si se da la oportunidad alguna vez durante toda la vida. Preocupaciones a veces no tenidas en cuenta, pero que allí están.

Encontrar a la pareja ideal

   Buscar pareja siempre ha sido algo de importancia para la mujer. A pesar de que las mujeres puedan poseer un grado superior de independencia en comparación directa con su par masculino, estar con alguien siempre reconforta y tranquiliza, según la opinión de la mayoría de las féminas. Pero no basta con que llegue ese alguien, sino que ese alguien debe adaptarse a su vida, compartirla como ella pretenda, y tener un ideal común con el que ella persigue.

   Esto termina siendo más importante que el aspecto físico, que pasa para muchas a un segundo plano.

Tener una pareja estable y una relación duradera

   Después de esa primera preocupación, surge una segunda que va relacionada en todos los aspectos. Tener una relación estable es lo mejor que le puede pasar a una mujer. De nada servirá haber encontrado al hombre ideal si él no quiere estar con ella, o si no saben convivir con un mínimo afectivo para permitirse decir que está valiendo la pena.

   Las mujeres, en gran medida, son visionarias y cuando se sienten en paz con su relación, comienzan a hacer proyecciones con esa persona. Muchas aún no pueden proyectarse nada, y es allí cuando surgen las rupturas.

   En épocas como estas es muy recurrente acudir en pareja a hechizos y rituales para nochevieja, a modo de bendición mediante rituales de amor elaborados en armonía con la naturaleza. Muchas mujeres prefieren hacer los rituales solas.

Compartir la mayoría de los momentos juntos

   Estar juntos es una cosa, y compartir juntos es otra cosa. Salvo casos excepcionales, como esos 5 días por mes en los que nadie sabe cómo se comporta una mujer, a ellas les gusta compartir con su chico todos los momentos posibles. Y también le gusta que él los quiera compartir. No importa si es ver series animadas en la TV, salir a comer un helado o estudiar juntos para sus estudios. Compartir, y nada más.

Que a su pareja le guste viajar

   Aunque no siempre ha sido así, la mayoría de las mujeres jóvenes quieren que su chico ideal no sea tan bello, apuesto y galán, sino que sea divertido, en ocasiones ocurrente, y que le guste viajar. Viajar con todas las letras mayúsculas. Toda mujer tiene un espíritu descubridor y curioso dentro y cambiar de aires constantemente le hace bien para estos fines. Si a un hombre no le gusta viajar, que vaya ensayando hacer maletas, por si acaso.

Cocinar: una preocupación pasada debajo del mantel

   El amor entra por la cocina y eso no hay quien pueda refutarlo. Saber cocinar es algo en lo que toda mujer pone todo su interés. Tanto para complacer a su hombre cuando sea necesario, como para resolver con recetas utilitarias cada día, más aún si se está proyectando tener una familia.

   Pero también una mujer se preocupa porque su potencial pareja sepa cocinar, o tenga la voluntad de aprender a hacerlo. El amor entra por la cocina, pero también puede irse.

Vivir el periodo de embarazo junto a su pareja

   Vivir el embarazo semana a semana junto a su ser amado es una bendición. Y semana a semana se va volviendo más indescriptible la sensación de compartir el embarazo con la persona que se escogió para iniciar una familia. Para muchas mujeres, tener a su pareja al lado en ese momento tan especial no tiene comparación ni algo que le supere en importancia. A la víspera de estos momentos en los que las agendas están cada vez más apretadas, el esfuerzo que un hombre le ponga para estar con su mujer en estos días, será bien visto durante el resto de sus días.

La infidelidad: nunca dicho

   A pesar de que el tema casi nunca se toque en las conversaciones diarias, la infidelidad es una preocupación creciente y latente para toda mujer que viva en pareja. Y no por una sensación generalizada de desconfianza para con él, sino porque siempre existe la posibilidad. La infidelidad es algo a lo que se le debe hacer frente antes de que se manifieste. La única manera es esforzándose el doble por mantenerse juntos, por seguir compartiendo. No hay más caminos para el amor.

La distribución de las tareas en casa

   Dicen que tras los años la burbuja del amor se explota y ambos caen a la vida real. Esa donde hay que fregar los platos, barrer cada día y cambiar las sábanas dos veces por semana. Esa vida real hace que muchos no se quieran adaptar, o necesiten un breve empujón. A las mujeres les fascina cuando un hombre tiene la voluntad de ayudarles, de hacer tareas que casi siempre le quedan a ella no más.

Planificar y visualizar una familia

   Si es el hombre perfecto para ella, que no se tengan dudas que la planificación familiar llegará en un momento más temprano que tarde. El principal problema es que no siempre se tienen las herramientas para conversar del tema. Es por eso que mientras el hombre pueda mantenerse interesado en conversar sobre ello, mostrar preocupación también, ella se sentirá tan bendecida como agraciada.

Llegar hasta el altar

   La marcha nupcial es quizá el sueño más grande en la vida de una mujer enamorada. Poco importan los regalos y los ramos de flores de los domingos si no van acompañados de un mensaje subliminal que invita al matrimonio, a la unión perpetua de las almas en el más puro compromiso de amor. Toda mujer enamorada, piensa en ello.

Emisor: Promonet SL

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