es la principal alergia alimentaria en lactantes y primera infancia. Hasta ahora, la APLV se trataba eliminando las proteínas lácteas de la dieta. Recientemente, se ha demostrado que es posible adquirir tolerancia oral en un número significativo de niños durante el primer año de vida mediante la incorporación del probiótico Lactobacillus rhamnosus GG (LGG) a una fórmula de caseína extensamente hidrolizada.