Investigadora de AINIA - AINIA
VALNCIA 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
AINIA, instituto tecnológico de la industria agroalimentaria, investiga fuentes alternativas de proteínas como lemna, insectos y 'single cell protein', para el desarrollo de nuevos ingredientes con propiedades tecnológicas y saludables mejoradas.
Mediante un proceso de desgrasado con CO2, obtiene harinas proteicas y casi exentas de grasa como alternativa sostenible para "los alimentos del futuro", con el objetivo de dar respuesta a la tendencia de mercado actual.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 14% de la producción mundial de alimentos se pierde entre la cosecha y la venta al por menor, mientras la población sigue creciendo. En este contexto, se estima que la producción de alimentos deberá crecer un 70% para garantizar el suministro de 9.100 millones de personas en los próximos 30 años, expone AINIA en un comunicado.
En los primeros resultados del proyecto, los investigadores han obtenido un ingrediente proteico basado en harina desgrasada de un insecto modelo denominado Tenebrio molitor L. En el desgrasado con CO2 se ha eliminado más de un 95% de su grasa inicial, con lo que este tipo de harinas proteicas ofrecen muchas posibilidades para ser incluidas tanto en la industria de ingredientes y productos dirigidos a la alimentación como en la de piensos para animales.
Este proceso no emplea disolventes orgánicos ni altas temperaturas y deja una harina desgrasada rica en proteínas, así como un aceite cuyas propiedades nutricionales se estudian. Son procedimientos que se aplican desde hace tiempo para la obtención de proteínas desgrasadas a partir de fuentes como cereales, frutos secos, legumbres, pues el CO2 es capaz de conseguir un desgrasado prácticamente completo, dejando ingredientes listos para ser usados y con valor proteico tanto en industria alimentaria como para suplementos funcionales o deportivos.
Aunque en España todavía es un sector en ciernes, los insectos han entrado así en la cadena alimentaria como alternativa efectiva a la proteína animal. "Ofrecen muchas posibilidades a la industria como fuentes de proteínas saludables, sostenibles y respetuosas con el medio ambiente a un coste competitivo", resalta Victoria Capilla, del departamento de tecnologías de fluidos del centro.
En la Unión Europea hay un período transitorio hasta que se decida la inclusión de estos insectos en la lista de nuevos alimentos: Acheta domesticus, Tenebrio molitor, Locusta migratoria, Gryllodes sigillatus, Schistocerca gregaria, Alphitobius diaperinus, Apis mellifera y Grylloides sigillatus.
La iniciativa se enmarca en el proyecto 'PROALT II' (Investigación de fuentes alternativas de proteínas para el desarrollo de nuevos ingredientes con propiedades tecnológicas y saludables mejoradas), con la colaboración de la empresa valenciana FEEDECT, start-up dedicada a la cría y procesado de insectos para alimentación animal y humana, apoyo del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial y fondos europeos FEDER.
La investigación de tecnologías innovadoras para evitar el desperdicio alimentario es uno de los compromisos de AINIA en su apoyo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).