Archivo - Anabel Alonso en la obra 'La mujer rota' - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
VALÈNCIA, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
La actriz Anabel Alonso encarna en el Teatro Olympia de València el "dolor" y la "rabia" de 'La mujer rota', pieza basada en la obra de la filósofa francesa Simone de Beauvoir que reflexiona sobre la soledad, la pérdida y la identidad femenina truncada.
La obra, que se podrá disfrutar desde este jueves hasta el próximo 8 de febrero, se ha presentado en rueda de prensa en el Olympia y ha contado con la presencia de su protagonista, quien ha asegurado que, para ella, ha sido todo "un reto" interpretar el papel de Murielle en este monólogo que "por primera vez se lleva a las tablas". El texto forma parte de uno de los tres volúmenes que componen el libro que da nombre a la función.
Así, la pieza, dirigida por Heidi Steinhardt y producida por LAZONA, cuenta la historia de Murielle, una mujer que en Nochevieja se encuentra sola en su casa, desbordada por los recuerdos, el resentimiento y una sensación de fracaso vital. A través de una confesión íntima, el texto retrata la caída emocional de una mujer que lo ha entregado todo --como madre, esposa e hija-- y que, en ese proceso, ha perdido el vínculo con su propia identidad.
Según ha explicado la actriz, la autora del texto consigue a través de sus diálogos transmitir y crear en aquellos que lo leen "esa imagen gráfica de todo lo que está pasando por la cabeza" de la protagonista, en una noche donde "los pensamientos intrusivos" invaden su mente.
"Lo escribió sin puntos ni comas, que es realmente como pensamos", ha sostenido Alonso, quien señala que, cuando uno piensa "pasa de una cosa a otra sin lógica" y, en ocasiones, llega a preguntarse "¿cómo he llegado hasta aquí?".
Precisamente, esa sensación es la que la interprete confiesa sentir cuando encarna el papel de la protagonista ya que esta cambia de pensamiento "en una milésima de segundo" y el texto recrea ese "maremagnum" de ideas.
"COMO UN LEÓN ENJAULADO"
"Para mí también fue un reto aprendérmelo porque uno está acostumbrado, no solo a que tengas más compañeros en escena, sino a que pasen cosas con un cierto hilo conductor y aquí no hay un hilo conductor; aquí es este maremagnum que tiene esta mujer en su cabeza", ha destacado.
Respecto a la preparación de su personaje, ha puesto en relieve el trabajo realizado junto a la directora, quien ha planteado para la obra un escenario diferente al del texto original y "ha inventado este espacio, esta escenografía, esta casa decadente, gris, gastada" que sirve para transmitir cómo se siente la protagonista: "Ha creado ese micromundo, ese exilio y autoexilio en el que vive Murielle con un montón de objetos y de acciones", ha apuntado Anabel Alonso.
Así, ha subrayado que su personaje "es como un león enjaulado" y, por ello, en la obra transmite "esa cosa animal de desquicie, de nervios y de tormento" que no da tregua al espectador porque la actriz va "de cero a cien".
"Yo aquí pongo toda la carne en el asador", ha aseverado la protagonista, quien ha insistido en la "dificultad" de interpretar a "esta mujer que hace 'zaping' dentro de sí misma". "Tan pronto está triste, como rabiosa, como tiene cierto humor negro, como es irónica. Nunca sabes qué va a decir o qué va a hacer en la siguiente línea. Y eso a la hora de trabajar también me ha resultado un reto", ha subrayado.
"REIVINDICARSE" Y "ENCAJAR EN LA SOCIEDAD"
Sobre el personaje, Alonso ha señalado que, dentro del caos de ideas que invaden su cabeza, sobresale la "culpa" por no cumplir con "ninguno" de los papeles que la sociedad le había asignado como mujer --no ejerce como madre, hija, ni esposa-- por lo que siente que "no tiene su lugar en el mundo, su lugar en la tierra".
En este contexto, según explica Alonso, Murielle, por un lado, "se reivindica" pero, por otro lado, "quiere encajar en la sociedad; quiere tener su marido, su hijo y su hogar como todo el mundo".
"Entonces, a lo largo de esta noche esta mujer muestra su ira, su rabia, su abandono, su impotencia, su dolor, ese boicot, ese vacío que le ha hecho el resto de la sociedad a ella", ha sostenido, al tiempo que ha añadido: "La culpabilizan. Que eso también suele pasarle a las mujeres cuando algo va mal en la familia".
En este sentido, para la actriz la situación de la mujer "no ha cambiado tanto" respecto a la sociedad que ilustra la obra que fue escrita a finales de los 60. No obstante, ha reconocido que se han dado "muchos pasos adelante" pero que "la esencia sigue siendo igual".
"Estamos en el mercado laboral, pero no nos hemos descargado de los cuidados, ni de la familia, ni de cuidar a nuestros padres, a nuestros hijos", ha expuesto, y ha asegurado que "si un hombre se dedica a su profesión y la familia está en segundo plano, pues no es un mal padre, pero una mujer que se dedica a su profesión y deja a la familia en segundo plano, sí es una mala madre".
De este modo, ha insistido en que a las mujeres "siempre se nos exige la perfección" y ha señalado que en el mundo del cine esto también ocurre ya que considera que "una directora de cine o de escena respecto a un director de cine, ellas siempre tienen que demostrar cierta excelencia".
"Ellos pueden equivocarse y hacer cosas mediocres y como que no les pasa factura", ha aseverado Alonso, quien asegura que si ellas "meten la pata" se les cuestiona el trabajo que hacen.