Actualizado 13/01/2011 15:28 CET

La Catedral desvela los secretos históricos de la Biblia de los Papas de Avignon que compró a Benedicto XIII

Una imagen de la Biblia de los Papas de Avignon
AVAN

Una investigación apunta que el Papa Luna se vio obligado a desprenderse de la obra por "precariedad económica"

VALENCIA, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Catedral de Valencia investiga desde hace seis meses los secretos históricos de la llamada 'Biblia de los Papas de Avignon', un conjunto de 22 volúmenes con los comentarios a las Sagradas Escrituras datado del siglo XIV que constituye una de las joyas de los más de 400 manuscritos que conserva el Archivo Metropolitano. Este trabajo ya ha dado sus primeros frutos, puesto que una investigación publicada en el número 4 de la 'Revista Catedral de Valencia', Benedicto XIII, el Papa Luna, se vio obligado a desprenderse de estos fondos por causas económicas y fueron adquiridos por la Seo valenciana.

Los resultados de este artículo, firmado por el técnico del Archivo de la Catedral Juan Ignacio Pérez Giménez, han sido presentados en rueda de prensa, junto al resto de contenidos de la revista, por el presidente de la Comisión Diocesana de Patrimonio, Jaime Sancho, el canónigo director del Archivo de la Catedral, Vicente Pons, e Isabel Remohí, directora de la empresa Educo Actividades, responsable de la primera guía infantil del templo.

Durante el acto se han mostrado por primera vez a los medios de comunicación --aunque ya se habían exhibido en alguna exposición como 'La Luz de las Imágenes'-- tres volúmenes de los más de 20 que integran este 'Comentario a las Sagradas Escrituras' procedente de la Biblioteca Pontifica de Avignon (Francia), una transcripción de mediados del siglo XIV de la exégesis que realizaron en la segunda mitad del XIII Nicolás Gorrán y Hugo de Sancto Caro.

Se trata de una obra profusamente ilustrada con bellas miniaturas policromadas que originariamente se encontraba en la Biblioteca de Avignon, donde en 1309 se estableció la Corte Pontificia. Según la investigación publicada, fue utilizada por los pontífices que gobernaron la Iglesia desde la ciudad gala a raíz del llamado Cisma de Occidente, a partir de Clemente VI (1342-1352).

De hecho, se pueden constatar en varios de sus códices blasones correspondientes a los papas Clemente VI e Inocencio VI (1352-1362). La obra --en la que se aprecia la influencia del arte francés en la Corona de Aragón-- fue copiada durante quince años en el mandato de los dos dirigentes eclesiásticos.

Posteriormente, este tesoro bibliográfico fue trasladado por el Papa Luna a su último refugio, la ciudad castellonense de Peñíscola. Al parecer, se vio finalmente obligado a desprenderse de esta Biblia --y de otras piezas que había traído desde Avignon-- "por la severa precariedad económica" que lo acuciaba, por lo que los ejemplares fueron comprados por la Catedral de Valencia.

También certifican diversos autores que fue precisamente a la muerte del Papa Luna, 1423, durante la etapa de Clemente VIII cuando la biblioteca pontificia se dispersó, puesto que en este período las rentas del papado disminuyeron de forma determinante al no recibir dinero del rey Alfonso El Magnánimo ni poder cobrar impuestos, por lo que se llegaron a hacer pagos incluso con libros.

Desde aquel momento, la 'Biblia de los Papas' se conserva en la Seo valenciana, aunque en 1649 se cedió a lo largo de diez años al Convento de Santo Domingo de Valencia con el fin de obtener una copia de su impresión. La encuadernación actual se realizó en 1816 con piel de gamuza y presenta como principal característica que, a diferencia de otras piezas medievales, sus márgenes no fueron guillotinados, por lo que se conservan íntegras.

UNA "RAREZA"

Vicente Pons ha calificado esta obra de "rareza" y ha explicado que era una pieza "de lujo", reservada a los mejores iluminadores. El responsable del Archivo ha agregado que en la actualidad la investigación de Pérez Giménez se centra en descubrir los detalles de la aventura histórica de estos manuscritos, como por cuánto dinero fueron adquiridos por la Seo o quién fue el intermediario.

Por su parte, Jaime Sancho ha comentado, preguntado por la posibilidad de exhibir estos fondos al público, que sería posible durante cortos períodos de tiempo --ya que no conviene exhibir de forma permanente este tipo de patrimonio para asegurar su protección-- en el museo que está en proyecto.

La 'Revista Catedral de Valencia' también ofrece una recreación de la Catedral visigoda de Valencia, ya desaparecida, y que fue construida por orden del obispo Justiniano en torno al año 540 junto al cementerio donde se conservaba la memoria del martirio de San Vicente, en el año 304.

Según los hallazgos arqueológicos --correspondiente al ábside, el baptisterio, el altar, posiblemente el más antiguo que se conserva en España, o cancelas-- han permitido ilustrar que el templo se alzaba por debajo de lo que hoy es la plaza de la Almoina y la Basílica de la Virgen.

Asimismo, contaba con unas dimensiones de 40 por 50 metros de largo y 50 de ancho, repartidos en tres naves y, además, tenía varios edificios anexos, uno de ellos reservados a la curia, otro para la necrópolis y también un tercero para la casa del Obispo.

Esta catedral visigoda fue arrasada en el año 708 por los musulmanes, según la investigación, que cita entre sus fuentes los estudios realizados por el Servicio Arqueológico Municipal de Valencia.

LITURGIA DE ORIGEN AFRICANO

El estudio proporciona además información sobre la liturgia que se seguía entonces en la Catedral, que tenía un origen latino africano y era similar a la utilizada por San Cipriano o San Agustín, ha detallado Jaime Sancho. Así, por ejemplo, la eucaristía se celebraba, además del domingo, también miércoles y viernes y el rezo del Credo se realizaba como preparación a la Comunión.

Por último, la publicación --que a partir de ahora se distribuirá de forma gratuita entre los turistas que se acerquen a la Seo-- ofrece una guía para que los niños puedan realizar su recorrido por el templo de una manera amena. Uno de los ángeles músicos de las pinturas renacentistas de la bóveda es uno de los personajes de esta guía, que también incluye pasatiempos, juegos y relatos.