Archivo - La portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, en una imagen reciente. - COMPROMÍS - Archivo
VALÈNCIA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
El grupo municipal de Compromís en el Ayuntamiento de València ha criticado el convenio entre el Ayuntamiento de València y el Valencia CF para la regulación del uso del nuevo estadio del Mestalla por parte del consistorio y que contempla la continuidad de las gestiones municipales para la construcción del Polideportivo de Benicalap aprobado este jueves en la Junta de Gobierno, al tiempo que ha acusado a la alcaldesa de València, María José Catalá, de "renunciar a defender el interés público".
En un comunicado, la portavoz de Compromís, Papi Robles, ha subrayado que "lo más grave es que el Ayuntamiento pierde capacidad real de uso del nuevo estadio". A su juicio, el consistorio "ya no podrá decidir sobre un equipamiento que también es de la ciudad, sino que queda supeditado a los intereses del club".
"Catalá ha aceptado un modelo en el que la ciudad solo puede pedir permiso para utilizar un espacio que también debería tener función pública", ha enfatizado la edil de la formación.
Para Robles, "también desaparece un elemento fundamental: la zona museística para la afición, que sí estaba prevista en propuestas anteriores". "Estamos hablando de un espacio de memoria, de identidad y de retorno social para la afición y para la ciudad, que el gobierno de Catalá ha dejado caer sin ninguna explicación", ha comentado y ha agregado: "Es incomprensible que se renuncie a un proyecto que conectaba el club con la ciudad y con su historia".
Según Robles, "tanto los usos gratuitos del nuevo estadio para la ciudad como la zona museística eran dos cuestiones que ya venían muy trabajadas por el gobierno de --Joan-- Ribó y pactadas con el Valencia CF". Por ello, ha lamentado, "no entendemos cómo se ha perdido tanto en esta negociación".
"El problema es que el Ayuntamiento de València perdió la capacidad de negociación en el momento en que dio la licencia al club, mientras que en el gobierno de Ribó la negociación estaba supeditada a la aprobación de las fichas urbanísticas. Catalá no hace más que perder y quien sale perdiendo es la ciudad", ha considerado.
Igualmente, ha criticado que la alcaldesa negociado este convenio "de rodillas" porque, a su juicio, "ha aceptado las condiciones del València CF y ha dejado en segundo plano los intereses de la ciudad. No es el convenio que la ciudad de València merece". "Es un convenio de mínimos, sin ambición y sin garantías para el interés general", ha concluido Robles.