La portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, ante la Estación del Norte de la ciudad - COMPROMÍS
VALÈNCIA 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
Compromís per València considera que el barómetro municipal de opinión ciudadana hecho público este viernes por el Ayuntamiento "deja una doble lectura clara: una ciudadanía implicada en su bienestar y un gobierno, el de Mª José Catalá, que evita someterse a la evaluación pública".
En un comunicado, el grupo mayoritario de la oposición denuncia que el ejecutivo local de PP y Vox "lleva casi un año sin preguntar a los valencianos cómo valoran su gestión, eliminando del cuestionario una de las partes más básicas de cualquier encuesta pública". Así valora el barómetro difundido por el ejecutivo municipal, que ha destacado como principal dato que el 66,92% de los vecinos de València practica hábitos de vida saludable con regularidad.
"Catalá tiene miedo a la prueba del algodón de la opinión ciudadana. Por eso lleva casi un año ocultando las preguntas sobre la valoración de la gestión municipal. Pero ni así puede esconder el fracaso: su propio barómetro dice que casi la mitad de València no tiene suficientes instalaciones deportivas", asegura la portavoz de Compromís per València, Papi Robles.
A su juicio el propio estudio dibuja una realidad clara: los valencianos quieren vivir mejor, pero "el Ayuntamiento no está a la altura". "Los valencianos hacen los deberes. Tienen hábitos saludables, hacen deporte y se preocupan por su salud. Pero el gobierno no acompaña con servicios públicos suficientes ni accesibles", asevera.
La coalición valencianista señala tres ámbitos clave que el barómetro "deja en evidencia": el acceso al deporte, el coste de la vida y la salud. Denuncia que tres de cada cuatro valencianos no han utilizado nunca un servicio deportivo municipal: "La oferta pública deportiva debe ser de calidad, pero sobre todo debe ser accesible. Si la gente no usa los servicios municipales, es que algo no funciona: no llegan, no se los pueden permitir o simplemente no existen en su barrio".
También alerta del impacto del coste de la vida en el bienestar: "Cuando la gente dice que no puede comer tan bien como le gustaría porque los alimentos saludables son caros, no estamos ante un problema de hábitos, sino de desigualdad. Eso también es responsabilidad del Ayuntamiento".
Para Compromís, el mensaje de fondo es que hay una ciudadanía preparada para cuidarse y "una administración que no acompaña". "Lo que pide la gente es sencillo: servicios públicos de calidad, accesibles y una ciudad que facilite vivir mejor. Y eso, ahora mismo, no está pasando".