VALENCIA 21 Mar. (EUROPA PRESS) -
La sección primera de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a dos hermanos, naturales de Marruecos, a cumplir tres años y medio de prisión por intentar trasladar hasta su país a la mujer de uno ellos que le había denunciado por malos tratos físicos y psíquicos. El marido negó los hechos en el juicio, mientras que la mujer se ratificó y describió con detalles la retención.
El tribunal, tras escuchar a las partes y analizar las diferentes pruebas, considera a estos dos hermanos culpables de un delito de detención ilegal, por lo que les condena a tres años y medio de prisión y a pagar 5.000 euros a la víctima por los daños morales causados.
Sin embargo, no le queda más remedio que absolverles de los delitos de lesiones en el ámbito familiar y de la falta de lesiones de los que estaban acusados, puesto que este tribunal no puede juzgar hechos presuntamente delictivos cometidos fuera del territorio español, como ocurre en este caso.
Según consta como probado en la sentencia, contra la que cabe recurso de casación, el incidente se desencadenó después de que la víctima, una mujer de 27 años de nacionalidad también marroquí, se presentara el 18 de junio de 2011 en la Comisaría del Cuerpo de Carabinieri de la localidad italiana de Marostica para denunciar los malos tratos a los que le sometía su pareja, de 37 años, de manera habitual. Ambos tenían residencia legal en Italia.
Sobre este episodio, la mujer comentó en su momento ante el tribunal que su pareja le chillaba, le cogía del pelo e, incluso, le llegó a robar su pasaporte, lo que le obligó a poner una denuncia en la Comisaría. Según dijo, la noticia salió publicada en un diario de Italia con la fotografía de su marido, por lo que él "se enfadó".
Pasaron unos días, en los que él se mostraba "muy bien, muy cariñoso", y el 22 de junio se presentó en su casa el hermano de su pareja, de 32 años. Entre ambos, tal y como relató la víctima --y el tribunal da como probado--, le ataron las piernas con cinta adhesiva de embalar e incluso le taparon la boca con el mismo material para acallar sus gritos de ayuda. Tras dificultades para respirar, los hermanos la liberaron de las cintas bajo la condición de que haría lo que ellos quisieran.
Los hermanos la conminaron a introducir su ropa en tres maleta, y en un momento de descuido, abrió una ventana y gritó en demanda de socorro. Fue inmediatamente abordada por su cuñado, quien le tapó la boca de nuevo.
Así, ambos acusados procedieron a atarle de nuevo de pies y manos con la cinta, le taparon la boca y la arrojaron al sofá, donde tanto su cónyuge como el hermano de éste, con el fin de amedrentarla y obligarla a cumplir sus designios, le propinaron varios y violentos puñetazos en el muslo izquierdo hasta causarle un hematoma de grandes dimensiones.
RUTA HACIA MARRUECOS
En este estado, atada de pies y manos, los hermanos la llevaron en volandas hasta el vehículo propiedad del marido, donde la introdujeron y le quitaron la cinta de la boca y le amedrentaron. Tras ello, se dirigieron hacia la autopista y, pese a que la mujer no quería, emprendieron la ruta hacia Marruecos --para lo que tenían que atravesar Italia, Francia y España--.
Una vez en la autopista, los hermanos le retiraron las ataduras de pies y manos y le advirtieron de que no gritara. La mujer, presa del pánico, prosiguió el viaje en contra de su voluntad y atravesó los distintos países mientras los acusados se intercambiaban en la conducción.
Esta situación de privación de libertad se mantuvo hasta que, sobre las 15.50 horas del 23 de junio, cuando circulaban por el kilómetro 550 de la AP-7, en el termino valenciano de Corbera, perteneciente a la demarcación judicial de Sueca, el marido perdió el control del coche, se salió de la vía y volcó.
Hasta el lugar del accidente se personó una dotación de la Guardia Civil de Tráfico, y en un momento de descuido, la mujer explicó a los agentes su situación, y éstos detuvieron a los hermanos. Como consecuencia de los golpes y ataduras, la mujer sufrió pequeñas esquimosis y hematomas.