Actualizado 02/04/2008 17:06 CET

Cultura.-Isabel-Clara Simó novela "con dureza y sin sensiblerías" la realidad del síndrome de Down en 'El meu germà Pol'

VALENCIA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

La escritora alcoyana Isabel-Clara Simó narra en su última novela, 'El meu germà Pol' (Bromera), "con dureza, humor y sin caer en sensiblerías" la vida de un hombre, de 29 años, con síndrome de Down, y la relación que éste mantiene con su hermana, de 12 años, que es quien se hace cargo de él. Así, el deseo de vivir en libertad del protagonista, Pol, el amor, el desamor, las relaciones familiares e incluso la inmigración, se convierten en los pilares de esta obra, ganadora de la XIX edición del Premi de Novel.la Ciutat d'Alzira.

Así definió su último trabajo la escritora alicantina en una rueda de prensa que ofreció en la Casa del Llibre de Valencia junto al director de publicaciones de Ediciones Bromera, Joan Carles Girbés, quien avanzó que ésta es la "gran apuesta" de la editorial para esta primavera, por lo que ya han impreso más de 10.000 ejemplares en las tres ediciones que llevan por delante.

Esta obra, "de amor a los discapacitados y a Valencia", puntualizó la escritora, narra en segunda persona, a través de los ojos de una niña de 12 años, la "realidad" de su hermano, un hombre discapacitado, hijo de un militar y de una mujer cuya prioridad es ella misma. En el transcurso de la novela, Pol se enamora de María, quien padece la misma enfermedad, e intenta vivir su vida por encima de las convicciones sociales.

El objetivo es tratar una temática "poco usual" en la literatura de ficción, como es la vida de un discapacitado, y de cómo este hecho afecta a su ámbito familiar, incidió Girbés. Para ello, la autora mezcla "la dureza sin caer en sensiblerías", e incluye "tonos de humor, diálogos ágiles, a veces irónicos, reflexiones y, en ocasiones, también un poco de mala leche". Así, cuenta con personajes que causan "mucho rechazo" y otros, como los protagonistas, "muy entrañables".

Para Girbés, la "gran virtud" de esta obra es la capacidad de Isabel-Clara Simó de "conectar con un público muy amplio y diverso". "Es una gran virtud --agregó-- por usar la lengua valenciana, y también una necesidad", en una obra que "hace pensar, conmueve, y mezcla emociones fuertes con toques de humor, que hacen reír", dijo.

Según describió la propia escritora, la novela intenta adentrarse en la realidad de las personas con síndrome de Down, contada, en este caso, por una niña de 12 años, "muy inteligente y sarcástica". La creación de este personaje, que reconoció que había sido criticado por ser "demasiado inteligente para su edad", se forma tras las descripciones que le aportaron numerosos profesores y después de "haber espiado a un grupo de jóvenes desde la ventana de casa", por lo que ha intentado ser "muy exacta".

Al tratarse de un personaje tan joven, la autora se vio obligada a utilizar un lenguaje "sencillo", algo que le costó "bastante", porque "es realmente lo más difícil de hacer". El tema de la obra, indicó, lo "llevaba interiorizado desde hacía mucho tiempo, desde que me hice profesora y me percaté de que algunos alumnos no podían hacer determinadas actividades porque tenían que cuidar obligatoriamente de sus hermanos, quienes padecían esta enfermedad". Ellos, apuntó, "se sentían a veces explotados por tener que cuidar de sus hermanos, cuando ésta es una tarea que correspondía a los propios padres".

REIVINDICAR SUS DERECHOS CIVILES

La idea, según dijo, era mostrar la situación de los discapacitados dentro de una familia y las cargas que este hecho representa para los hermanos. Así, intentó "no caer en los efectos sensibleros, sin esconder los problemas reales que se dan". Por tanto, pretendía "reivindicar los derechos civiles de los discapacitados mentales y evidenciar la necesidad de tratarlos con mucha madurez".

Al respecto, la escritora argumentó que a las personas con síndrome de Down "no hay que tratarlos como 'pobrets', sino como a personas que tienen unos derechos y asistencia continuada, además de una educación permanente" algo para lo que, reclamó, "hay que destinar dinero". "No tienen que estar ultraprotegidos, sino dejarlos volar y que cuenten sus opiniones. A veces son insoportables y te dejan sin argumentos, pero el paternalismo excesivo no es bueno", agregó.

Isabel-Clara Simó (Alcoi, 1943) tiene una carrera literaria intensa y sólida, reconocida con numerosas distinciones. En ediciones Bromera ha publicado también su clásico 'Júlia'; 'La innocent' --Premi València de Literatura--; 'Dones'; 'Raquel'; 'Joel'; 'Dora diu que no'; y la obra de teatro 'Cómplices'.

Esta última novela, 'El meu germà Pol', recibió también el el Premi d'Alzira, algo que para la escritora es "contradictoria", según puntualizó, ya que entiende que éste "es para descubrir valores nuevos". Sin embargo, se mostró muy "satisfecha" porque es un galardón valenciano, lo que le despierta "sentimentalismo".