Uno de los detenidos en el marco de la operación - GUARDIA CIVIL
ALICANTE, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha detenido a dos jóvenes de 18 y 26 años y ha identificado a un tercero de 22 tras desarticular un grupo que supuestamente robaba teléfonos móviles para cometer estafas bancarias. Al parecer, los varones usaban aplicaciones de citas para quedar con las víctimas, de distintas edades y residentes en las provincias de Alicante, Albacete y Murcia, para sustraer los dispositivos.
Las pesquisas, desarrolladas por el Área de Investigación de Callosa de Segura, se iniciaron el pasado 11 de enero, tras la denuncia de una víctima que manifestó que le robaron el móvil. Los investigados presuntamente usaron el terminal para hacer extracciones bancarias no autorizadas por valor de 1.600 euros, según ha indicado el instituto armado en un comunicado.
En una primera fase, los agentes detectaron un patrón delictivo común, ya que los supuestos autores contactaban con las víctimas a través de esas aplicaciones de citas y concertaban encuentros en distintos puntos de Cox o Redován (Alicante), donde al parecer les pedían el teléfono alegando que el suyo se había quedado sin batería o que necesitaban hacer una llamada urgente.
De esta forma, supuestamente robaban el dispositivo, aunque, en ocasiones, lo hacían con un empujón o aprovechando un descuido, tras lo que huían de forma rápida. Según la Guardia Civil, al estar el teléfono desbloqueado, accedían de forma inmediata a las aplicaciones bancarias de las víctimas, lo que les permitía realizar transferencias, pagos o retiradas de efectivo en cajeros automáticos durante la misma noche.
VINCULADOS CON SIETE HECHOS DELICTIVOS
Hasta la fecha, los investigadores han vinculado a este grupo con siete hechos delictivos presuntamente cometidos entre enero y marzo de este año y que habrían afectado a víctimas de diferentes edades y residentes en las provincias de Alicante, Albacete y Murcia.
Las pesquisas han permitido determinar la existencia de una supuesta banda organizada con funciones diferenciadas, ya que, al parecer, uno de los investigados contactaba con las víctimas y sustraía los teléfonos, otro facilitaba la huida y un tercero gestionaba el dinero obtenido con esas operaciones fraudulentas.
Durante la identificación de uno de los acusados, los agentes lograron recuperar uno de los teléfonos móviles que supuestamente fueron robados, lo que permitió la identificación de una de las víctimas.
El pasado 10 de marzo se realizó la explotación de la operación, durante la que se detuvo a dos de los presuntos implicados en Cox. El tercero ya estaba en prisión por otras causas relacionadas con delitos contra el patrimonio.
Los dos arrestados, de 18 y 26 años, han sido puestos a disposición del Tribunal de Instancia de Orihuela, que ha decretado su puesta en libertad con medidas cautelares a la espera de juicio.
Así, los dos detenidos y el identificado, de 22, serían presuntos autores de tres robos con violencia, cuatro hurtos, seis estafas bancarias y un delito de pertenencia a grupo criminal cometidos en las localidades de Cox y Redován.
La Guardia Civil ha recordado la importancia de "extremar la precaución" en encuentros con personas desconocidas y de "mantener protegidos los dispositivos móviles, especialmente cuando contienen acceso a aplicaciones bancarias o información personal sensible".