Un hombre admite que mató a puñaladas a su vecino en Elda (Alicante) porque llamó a su puerta "agresivo" y borracho

Actualizado 18/12/2017 15:19:06 CET

Fiscalía solicita una rebaja de 10 a 7 años la petición de cárcel por la confesión a la Policía

ALICANTE, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un hombre ha admitido este lunes en un juicio celebrado ante el tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Alicante que mató en agosto de 2016 a puñaladas a su vecino en Elda después de que éste hubiera llamado a su puerta "agresivo", dando patadas y en estado de embriaguez.

El acusado ha ratificado en su declaración la confesión que hizo a la Policía en el lugar del crimen. La acusación particular, en representación de los hijos y la hermana de la víctima, y la defensa del acusado, se han adherido a la calificación de la Fiscalía, que ha solicitado una rebaja de la pena de cárcel de diez a siete años, al modificar su calificación para introducir la atenuante de confesión muy cualificada, al haber confesado el crimen a la Policía.

Asimismo, las partes han mantenido la solicitud de indemnizaciones para los familiares de las víctimas de 50.000 euros para cada uno de los hijos del fallecido y 25.000 para la hermana.

"UN PAR DE VIAJES"

En la vista ha declarado en primer lugar el acusado, quien ha reconocido que la víctima acudió a su vivienda en estado de embriaguez "dando patadas en la puerta", por lo que tras salir y mantener una discusión con él, entró a la cocina a por un cuchillo con el que le dio "un par de viajes" a su vecino en el tórax y la axila, de manera una de las heridas le alcanzó el corazón provocándole la muerte.

Además, ha reconocido que tras la agresión volvió a su vivienda, limpió el cuchillo con unos papeles que tiró a la basura, escondió el arma homicida en el fondo del cajón de un armario y lavó la camisa con lejía.

En el juicio han declarado también los policías que hallaron el cadáver y obtuvieron la confesión. Así, han explicado al tribunal y a los miembros del jurado que la noche de los hechos, una patrulla divisó a una persona tendida en el suelo "al lado de la puerta de un coche". Al observar que había sido víctima de una agresión, perimetraron la zona e iniciaron las pesquisas.

TESTIGO DE LA DISCUSIÓN

Al hallar al propietario del vehículo que se encontraba junto al cadáver, vecino del inmueble del procesado, éste les dijo que su madre, una mujer de avanzada edad, había oído la discusión mantenida entre la víctima y el acusado una hora antes.

De este modo, los agentes han explicado que el procesado les abrió la puerta "sin camiseta" y con "rastros de sangre en el brazo", y sin oponer resistencia les confesó lo ocurrido indicándoles dónde había escondido el cuchillo y los papeles de la papelera que había utilizado para limpiarlo. Al respecto, el acusado ha asegurado durante el juicio que no había "peleado en la vida con nadie" y que sacó el cuchillo al ver a su vecino "agresivo".

Así mismo, durante el juicio se ha acreditado que la víctima se encontraba en estado de embriaguez, dio un resultado de 3,12 g/l en la analítica que se le realizó, si bien según las pruebas no se ha podido afirmar que este hecho mermara sus capacidades hasta el punto de considerar que hubo alevosía, es decir, que el agresor se valiera de la vulnerabilidad de la víctima, que según han explicado los forenses tenía heridas defensivas en el brazo.

Por estos motivos finalmente la fiscalía ha solicitado una rebaja de tres años en la pena inicial de 10, al considerar la atenuante de confesión muy cualificada