VALÈNCIA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
El hombre de 48 años que se entregó el pasado sábado a la Guardia Civil de Sueca (Valencia) confesando haber matado a un menor de 13 años, amigo de su hijo, ha pasado este martes a disposición judicial entre un fuerte dispositivo policial para evitar incidentes en la zona de los juzgados, en cuyas proximidades un numeroso grupo de personas ha lanzado gritos de "asesino", "muérete" o "te vas a pudrir en la cárcel" al paso del furgón policial.
El detenido ha pasado a disposición judicial tras la autopsia que se le practicó este lunes a la víctima, un menor cuyo crimen ha provocado una fuerte conmoción en la localidad, que ha guardado dos días de luto en su memoria.
Se da la circunstancia de que en las proximidades del juzgado se encuentra la vivienda de un familiar de Álex, la víctima, en una de cuyas ventanas han colgado una pancarta en recuerdo del menor, con una imagen suya de espaldas, el nombre del club de fútbol al que pertenecía --CF Promeses Sueca--, una rosa y un lazo negro y las inscripciones: "In memoriam, Álex" y "Todos somos Álex". También se han repartido pegatinas con la misma imagen.
Un numeroso grupo de personas, que arropaba a la familia del menor, ha increpado al detenido en las proximidades del juzgado mientras era conducido en el furgón policial, rodeado de un amplio cordón de agentes que ha evitado incidentes. Algunos de ellos han zarandeado y lanzado patadas al vehículo que trasladaba al autor confeso hasta el juzgado, en unos momentos de tensión.
El crimen sucedió el pasado sábado en la casa del detenido, donde su hijo y la víctima estaban jugando a videojuegos. Sobre las 18.30 horas, el hombre se personó, ensangrentado, en el cuartel de la Guardia Civil para confesar haber dado muerte al niño, al que supuestamente golpeó y apuñaló con un arma blanca.
El grupo de Homicidios de la Guardia Civil se hizo cargo de las investigaciones en un caso en el que, inicialmente, todas las hipótesis estaban abiertas para esclarecer lo sucedido.
La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades Educación ha activado el protocolo de intervención en crisis en el centro escolar de la víctima con el objetivo de "acompañar emocionalmente al alumnado y a toda la comunidad educativa".
Asimismo, se ha habilitado un espacio de despedida en el centro donde el alumnado y el resto de la comunidad educativa podrán dejar mensajes, flores o velas. Durante aproximadamente dos semanas, y en función de las necesidades del centro, se mantendrán espacios de ventilación emocional conducidos por personal del propio centro.