Archivo - Investigadores revelan el "impacto real" de la energía eólica sobre la fauna en Sudamérica - IGNACIO FERNÁNDEZ / UMH - Archivo
ALICANTE, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un equipo internacional de investigadores, coordinado por el Departamento de Biología Aplicada de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), ha publicado el que se considera "el primer estudio a gran escala" con datos que revelan el "impacto real" de la energía eólica sobre la mortalidad de aves y murciélagos causada por aerogeneradores en Sudamérica.
El trabajo, que analiza 15 años de datos en Chile (2009-2023), "arroja luz sobre un impacto ambiental que hasta ahora apenas había sido cuantificado de forma sistemática en el Cono Sur", según ha explicado la institución académica en un comunicado.
La investigación, en la que también participan la Universidad de Alicante (UA) y la Universidad de Chile, ha documentado un total de 1.218 aves de 80 especies y 1.250 murciélagos de seis especies fallecidos por colisión en 47 instalaciones eólicas.
Entre los hallazgos "más preocupantes" destaca la muerte de nueve ejemplares de cóndor andino ('Vultur gryphus'), una especie catalogada como vulnerable por la UICN y de "gran valor simbólico y ecológico" para la región.
De acuerdo con la UMH, "este trabajo es pionero al sistematizar una década y media de registros en uno de los países líderes en inversión en energías renovables de Latinoamérica". Según ha señalado el investigador de esta universidad y autor del estudio Juan Manuel Pérez García, es "el primer trabajo que recopila y analiza datos de mortalidad real en Sudamérica", lo que "permite identificar qué grupos de especies son los más afectados y qué factores ambientales influyen en estas colisiones".
"CONSERVAR LA BIODIVERSIDAD"
El estudio subraya que "la implantación de la energía eólica es fundamental para mitigar las emisiones de CO2, especialmente en el actual contexto de inestabilidad energética regional". Sin embargo, los autores insisten en que esta transición "debe ser compatible con la conservación de la biodiversidad".
"Para mejorar la implantación de esta energía, es vital contar con herramientas científicas que guíen el diseño de estrategias de mitigación efectivas y protocolos de seguimiento robustos", añade Pérez García.
El análisis revela una "falta de estandarización en los métodos de monitoreo actuales". Por ejemplo, el estudio demuestra que "los parques que realizan búsquedas diarias detectan significativamente más cadáveres que aquellos con revisiones menos frecuentes, lo que sugiere que la mortalidad real está siendo subestimada en gran parte de las instalaciones".
"IMPLANTAR MEDIDAS DE MITIGACIÓN EFECTIVAS"
Uno de los "puntos críticos" que resalta el estudio es la "urgencia de implantar medidas de mitigación efectivas y probadas para reducir la siniestralidad". El 44 por ciento de los parques eólicos analizados no implementaba ninguna medida de mitigación.
Los investigadores insisten en que, "para que la transición energética sea realmente sostenible, no basta con instalar aerogeneradores, sino que debe integrar tecnologías y protocolos que eviten que las infraestructuras se conviertan en trampas ecológicas".
"Por ejemplo, aplicando estrategias como la parada temporal de las turbinas durante periodos de alta actividad de fauna o el uso de sistemas automáticos de detección de aves en tiempo real", señala el profesor de la UMH.
Los resultados del estudio muestran que "los accidentes en los parques eólicos chilenos están relacionados con factores ambientales como la distancia a la costa y la riqueza de especies local". Por otra parte, mientras que la mortalidad de las aves se mantiene constante a lo largo del año, la de los murciélagos presenta picos significativos durante la primavera y el otoño.
"Con esta investigación, la UMH y sus colaboradores proporcionan una hoja de ruta para que tanto gobiernos como empresas del sector energético en Sudamérica puedan desarrollar infraestructuras eólicas más seguras para la fauna migratoria y residente, asegurando que el crecimiento de las renovables no suponga una amenaza silenciosa para ecosistemas únicos como el Desierto de Atacama o la Patagonia", ha concluido la institución académica.