VALENCIA 22 May. (EUROPA PRESS) -
Un tribunal popular ha declarado culpable de asesinato a Mohamed A.A., un ceutí de 39 años al que fiscal y acusación particular acusaban de matar a puñaladas en la madrugada del 13 de agosto del pasado año a un joven italiano de 20 años que le recriminó que hubiera tocado a su novia, una chica americana con la que estaba pasando unos días de vacaciones en Valencia. Los hechos sucedieron en la zona del barrio de El Carmen, donde la pareja había ido a dar un paseo.
Según explicaron a Europa Press fuentes de la defensa, el jurado ha alcanzado su decisión por unanimidad y ha declarado probados todos los hechos que se recogían en el objeto del veredicto. Ante la decisión del tribunal, el fiscal ha pedido para el acusado 20 años de cárcel, al igual que la acusación particular, mientras que la defensa reclama que se le imponga la pena mínima en estos supuestos, 15 años. El letrado de Mohamed calificaba los hechos de homicidio con la atenuante de drogodependencia.
El acusado reconoció durante la primera sesión del juicio que apuñaló a la víctima pero aseguró que no tenía intención de matar. Explicó que llevaba encima un cuchillo porque había ido a la plaza del Tossal a buscar a unos ciudadanos sudamericanos con los que se había peleado tres días antes. Reconoció que pretendió tocar los glúteos a la joven americana y como su novio le atacó, declaró, él se defendió.
Los jóvenes extranjeros habían llegado a Valencia de vacaciones el 5 de agosto y esa noche se habían desplazado hasta el barrio de El Carmen para pasear y buscar un sitio donde "tomarse algo". Según la novia de la víctima, el acusado se dirigió, por dos veces, en su dirección a pesar de que se desplazaron y su novio le recriminó su acción.
En ese primer momento, iniciaron una pelea y un forcejeo aunque les separaron y siguieron su camino. Sin embargo, ella se percató de que su pareja estaba "mareado" y vio que tenía una mancha de sangre en el pecho y el rostro "apalizado". Fue entonces cuando se dio cuenta de que tenía un corte en el pecho y que el acusado aún estaba en el lugar y les miraba. Acto seguido, regresó hasta donde se encontraban, esta vez con la navaja a la vista, y agredió a su novio que, lo único que podía hacer, era "esquivar el cuchillo".
El joven italiano intentó refugiarse en un bar y hasta allí le siguió el acusado, relató la testigo, que afirmó que cuando se decidió a entrar, ya le vio gravemente herido y sangrando abundantemente. La chica aseguró que en ningún momento vio a su pareja pegar al otro y afirmó que no tuvo posibilidad de defenderse porque todo transcurrió "rápido y a corta distancia".