La productora de 'A plastic ocean': "Siempre hay esperanza" porque "las pequeñas cosas que hacemos marcan la diferencia"

Publicado 04/12/2019 16:36:24CET
Joan Ribó y Jo Ruxton en 'A plastic ocean'
Joan Ribó y Jo Ruxton en 'A plastic ocean' - AJUNTAMENT DE VALÈNCIA

VALÈNCIA, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

La divulgadora y productora del documental 'A Plastic Ocean', que supuso el gran arranque del movimiento concienciador sobre la contaminación de los océanos por la invasión de plásticos, Jo Ruxton ha reivindicado en València que "siempre hay esperanza" para revertir esta situación porque "las pequeñas cosas que hacemos marcan la diferencia".

Ruxton ha impartido una conferencia este miércoles en el Auditorio Mar Rojo del Oceanogràfic sobre su película , acompañada del alcalde Joan Ribó y ha avanzado que ya está preparando un nuevo documental sobre la importancia de los océanos y "por qué es tan importante escuchar lo que nos dicen".

Así, su nueva producción estará en conexión con la proclamación por parte de la ONU del período 2021-2030 como la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible.

La presidenta de la Fundación Plastic Oceans ha reconocido que se tardará "tiempo en ver cambios" pero se ha mostrado optimista porque "los niños entienden antes que los padres" los graves problemas que causan los plásticos y se convierten en "fantásticos embajadores" de la defensa ambiental.

Ruxton ha contado a los estudiantes cómo trabajando para la BBC contando la parte más bonita de los oceános, se dio cuenta del daño que causaban en ellos los plásticos y se decidió a contarlo en una película que iba a rodar en 18 meses pero que le llevó más de seis años de su vida. El resultado permite apreciar el verdadero alcance global del plástico en los océanos ya que se ha rodado en 22 localizaciones.

El origen del problema es cuando se creó el plástico se vendió como un nuevo material capaz de hacer "la vida más fácil" porque era de "usar y tirar", pero "nadie pensó dónde se tiraba" ni siquiera que se era producto que se diseñó para "durar para siempre" .

El resultado es que alrededor de 8 millones de toneladas de plástico entran al medio marino cada año. Ruxton quiso investigar con hechos la gran isla de basura del Pacífico, creada por las corrientes del Pacífico Norte, del tres veces ya el tamaño de España.

Los científicos han constatado que alrededor del 80% de los residuos plásticos en los océanos se origina en tierra y han encontrado 750.000 fragmentos de microplástico por kilómetro cuadrado en la mancha de basura. Al respecto, ha explicado que los fragmentos son tan pequeños que se mezclan con el plancton, base de la cadena alimenticia al ser sustento de muchas especies de peces y ballenas.

Ruxton ha ilustrado con varias fotografías cómo pueden afectar al ecosistema los plásticos de un solo uso. Desde una anilla de una botella que quedó enganchada en una tortuga recién nacida y que ha crecido con este aro dividiéndole su caparazón en dos o cómo provoca la muerte de numerosas aves que comen plástico al confundirlo con medusas.

El hallazgo más preocupante lo encontró en la isla de Tuvalu en el Pacífico Sur, un enclave antaño idílico de aguas cristalinas al ser una comunidad aislada al exterior que, sin embargo, se ha convertido en un basurero cuando comenzó a importar productos de Asia que les llegaban todos en plástico.

Al no tener infraestructuras para deshacerse de ellos los queman, pese a los nocivos gases que se emiten, o los apilan en montañas de basuras. Y las lagunas también han acabado repletas de basura. El resultado es que ya no pescan, pero les dan los peces a los cerdos y sí se comen esta carne. De una familia de 30 isleños, seis tenían cáncer y dos han muerto.

Ruxton tiene "la premonición" de que todo el planeta acabe en el futuro como Tuvalu si no actuamos ya. Y para ello ha animado a todo el auditorio ha acometer pequeños gestos, como dejar de beber agua embotellada y avisar a todos los fumadores que usen cerillas o mecheros recargables porque ha encontrado miles de encendedores desechables en los estómagos de aves muertas.

O cambiar el jabón líquido por pastillas de jabón y no emplear más globos que provocan la muerte de miles de tortugas y delfines. "Son cosas simples, pero las pequeñas cosas que hacemos hacen todo diferente", ha defendido.

VALÈNCIA, CIUDAD LIBRE DE PLÁSTICOS

Por su parte, el alcalde de València, Joan Ribó, ha presentado la iniciativa 'València, Ciutat Lliure de Residus Plàstics', que persigue hacer del cap i casal una ciudad "sostenible, inclusiva e innovadora". Para ello, ha anunciado un concurso de ideas para instalar nuevas fuentes municipales donde los vecinos puedan rellenar las botellas. Se trata de iniciativas que consisten "en retomar hábitos que hemos ido perdiendo, como la compra a granel o ir a por agua a las fuentes". "El agua y sus fuentes, precisamente, como un elemento urbano de encuentro y socialización", ha agregado.

Además, se ha referido a la instalación de puntos de recogida de plásticos agrícolas en la huerta. Así, en los últimos cuatro años se ha incrementado un 40% el número de contenedores de envases, y se han instalado 300 papeleras selectivas de residuos plásticos en zonas de gran aglomeración y en playas, junto a la implantación progresiva de la recogida de los residuos orgánicos (el contenedor marrón) en los barrios y pueblos, que se completará el año que viene.

Otra de las iniciativas que se suman al objetivo 'València Ciutat Lliure de Residus Plàstics' son las campañas para la eliminación de bolsas y envoltorios plásticos en los mercados municipales, o la distribución de vasos reutilizables durante las Fallas.

Ribó ha destacado que esta iniciativa se desarrolla con "especial atención y cuidado por nuestro mar". De hecho, se ha incorporado la reserva natural de la Punta de la Devesa (en la Albufera), al Programa de Seguimiento de Basuras Marinas para evaluar y proteger el estado ambiental de nuestro medio marino.

Al respecto, ha recalcado que ante los síntomas "de un planeta enfermo" urge una estrategia internacional "no puede quedarse en una declaración de intenciones" sino que "debe responder a un compromiso firme acompañado de recursos e iniciativas concretas y ambiciosas".

Por ello, ha subrayado que València quiere "contribuir a esta nueva acción global para salvar el planeta", convencidos de que "frenar la emergencia climática está en nuestras manos y pasa por cambiar un modelo económico basado en el consumismo exacerbado y la sobreexplotación de recursos, pero también por transformar pequeñas acciones y hábitos cotidianos desde la concienciación ciudadana".

Contador

Para leer más