VALENCIA, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -
El riesgo cardiovascular aumenta un 3,34 en las mujeres que viven en una ciudad y un 4,32 en aquellas que trabajan sólo dentro de casa mientras que, el consumo de tabaco incrementa el riesgo un 3,23 y las obesas tienen 4,65 más riesgo. Además, dormir menos de siete horas incrementa en 3,26 el riesgo de una mala calidad de vida y el no tener relaciones sexuales en 2,8.
Estas son las principales conclusiones, recogidas por Europa Press, del estudio 'Riesgo de enfermedad cardiovascular en mujeres de mediana edad. Estudio en cuatro áreas de la Comunitat Valenciana', elaborado por Rosa Marín, María Dolores Julià, Javier Chaves, Joan Quiles, Eliseo Pastor, Elias Ruiz, Alberto Romeu y Josep Redón y publicado en el informe 'Salut cardiovascular i gènere' de la Conselleria de Sanidad.
En este trabajo, financiado por el Instituto de la Mujer del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, se ha analizado el papel que juegan los estilos de vida, los factores biológicos, socioculturales, ambientales, genéticos y de calidad de vida en la presencia de riesgo cardiovascular en la mujer de 45 a 65 años y ha permitido confirmar la hipótesis de que tanto los factores genéticos como los adquiridos interactúan y modulan la aparición de los factores de riesgo cardiovascular.
Así, respecto a la salud percibida se confirma la asociación con el índice de masa corporal (una proporción de riesgo de 2,08 para las obesas), el consumo de fármacos (4,10 para el consumo de tres o más fármacos) la frecuentación de visitas médicas (1,98) y el índice total de calidad de vida (7,20).
Además, la presencia de síndrome climatérico severo, según el test de Kupperman, incrementa un 18,56 el riesgo de tener una mala calidad de vida, el síndrome moderado un 5,73 y el ligero un 1,78. Respecto al estado de ansiedad-depresión, el riesgo de padecerla se incrementa con la edad (OR de 2,06 para 60-65), la presencia de enfermos o discapacitados en casa (OR 2,23).
Por último, en el estudio genético se confirma que el un polimorfismo del gen que codifica para la renina, se asocia significativamente con los valore de presión arterial tanto sistólicos como diastólicos y con el riesgo de ser hipertensas, independientemente de otros factores de gran impacto en los valores de presión arterial como son la edad y el índice de masa corporal.
Este estudio se realizó a partir de una muestra de 675 mujeres de 45 a 64 años y ha permitido crear una base de datos importante que podrán ser seguidas tras el paso de 5-6 años en estudios posteriores para evaluar la evolución y los factores asociados.