Imagen de la reunión de Sánchez con la familia de Guillem Agulló - PSPV
VALÈNCIA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido a estudiar las fórmulas para atender la solicitud de la familia de Guillem Agulló para que el joven antifascista valenciano, asesinado a los 18 años por un grupo neonazi en Montanejos (Castellón) en abril de 1993, sea reconocido oficialmente como víctima del terrorismo.
El compromiso se ha producido durante una reunión con sus padres, Carme Salvador y Guillem Agulló, en la que también han participado la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, la cabeza de lista socialista al Congreso por València, Pilar Bernabé, la secretaria general de los socialistas valencianos y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, y el titular de Hacienda, Arcadi España, según ha informado el PSPV en un comunicado.
El presidente ha hecho referencia a este encuentro en un mensaje en su cuenta de X: "Ayer conversé con Carme Salvador y Guillem Agulló. Más de tres décadas de dolor, de lucha por la memoria de su hijo y de una dignidad que nunca han perdido. Historias como la de su hijo Guillem, asesinado en abril de 1993, nos recuerdan a dónde conducen los discursos de odio y por qué una sociedad democrática no puede permitir que se normalicen", señala Sánchez.
Durante el encuentro, Sánchez escuchó "de primera mano" el testimonio de los padres de Guillem, que llevan más de tres décadas "reclamando justicia y defendiendo la memoria de su hijo". La familia ha trasladado al presidente su petición de reconocimiento como víctima del terrorismo, una solicitud que el Gobierno se ha comprometido a estudiar "con el rigor y la sensibilidad que merece", señala el PSPV.
Guillem Agulló fue asesinado el 11 de abril de 1993 en Montanejos, cuando disfrutaba de las vacaciones de Pascua con sus amigos. El joven, conocido por su compromiso antifascista y su defensa de la igualdad y la lucha contra el racismo, fue atacado por integrantes de un grupo neonazi.
La sentencia condenó por homicidio al autor material de la puñalada --había cinco acusados pero solo uno resultó finalmente condenado a 14 años de cárcel de los que cumplió cuatro--, pero no reconoció el móvil político del crimen, "pese a que este había sido sostenido durante la instrucción judicial y por la Fiscalía", señala el PSPV.
La familia ha mantenido desde entonces una lucha por el reconocimiento institucional y la reparación de lo sucedido. En una carta dirigida al presidente del Gobierno y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que han dado a conocer esta semana en un acto en Madris, reclama que el Estado reconozca a Guillem "como víctima del terrorismo, al igual que ha sucedido con otras víctimas de la violencia de extrema derecha".
La petición está respaldada "por más de 200 personalidades y entidades" de la cultura, juristas, representantes políticos y asociaciones de víctimas del terrorismo. Entre los apoyos figuran el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), la Fundación Fernando Buesa y numerosas personas vinculadas a la defensa de los derechos humanos y la memoria democrática.
INFORMES PERICIALES INDEPENDIENTES
En su escrito, los familiares explican que el Ministerio del Interior ha solicitado informes a la Guardia Civil y a la Audiencia de Castellón para valorar el reconocimiento. Ante las conclusiones desfavorables del primero, reclaman que se incorporen informes periciales "independientes" que permitan analizar los hechos "con imparcialidad y rigor".
La familia recuerda, además, que Les Corts Valencianes ya condenaron el asesinato mediante una declaración institucional "unánime" que reconocía que Agulló había sido asesinado por combatir el racismo y la violencia fascista. En 2016, el Parlamento valenciano volvió a reconocer su memoria con la creación de unos premios contra la xenofobia y el racismo que llevaban su nombre y que fueron suprimidos por PP y Vox en 2024.
Según el PSPV, el encuentro con Pedro Sánchez "supone un nuevo paso en la reivindicación de una familia que, después de más de tres décadas de dolor y lucha, mantiene su petición de reconocimiento y reparación". Y añade que esta reclamación "también constituye una advertencia frente a la normalización de los discursos de odio y una defensa de la memoria democrática para evitar que crímenes como el de Guillem Agulló caigan en el olvido".