CASTELLÓN 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado, con la detención de siete personas en Castellón y Zaragoza, un grupo criminal organizado especializado en robos en establecimientos comerciales en los cuales trabajaban o habían estado empleados con anterioridad, según ha informado este Cuerpo de Seguridad en un comunicado.
Los arrestados conocían así las medidas de seguridad de los locales, los horarios, la disponibilidad o no de efectivo y el ritmo de trabajo para cometer con mayor impunidad sus asaltos.
Las investigaciones se iniciaron en octubre del pasado año a partir de un robo con fuerza perpetrado en un establecimiento comercial de Puerto Venecia (Zaragoza), en el que los autores del mismo se apoderaron de 25.000 euros en efectivo al sustraer las dos cajas fuertes del establecimiento.
Pocos días después, otro local de la misma cadena ubicado en un centro comercial en Majadahonda (Madrid) fue asaltado del mismo modo, en que se apoderaron de 23.000 euros. A principios de diciembre de 2012 se produjo un nuevo asalto, esta vez en el establecimiento de la Plaza Imperial de Zaragoza, donde robaron 16.000 euros de la caja fuerte del local.
Las características de los robos y su "perfecta" planificación y ejecución orientaron la investigación hacia un grupo organizado de delincuentes con un conocimiento exhaustivo del negocio. De este modo, se averiguó que la cadena comercial afectada había sufrido distintos robos desde el mes de agosto de 2012 que tenían como denominador común a varios empleados y ex trabajadores.
MUY AFICIONADOS AL JUEGO
A partir de ese momento, la investigación se centró en estas personas y pronto se averiguó que disfrutaban de un alto nivel de vida incompatible con su situación laboral. Dos de los investigados, de hecho, eran muy aficionados al juego y gastaban diariamente 1.000 euros en bingos y casinos.
También pudo averiguarse que la banda se encontraba dividida en dos grupos, ambos procedentes de Castellón, aunque uno de ellos se había trasladado a Zaragoza justo cuando comenzó la oleada de robos.
Los investigadores determinaron que, como parte de su 'modus operandi', los delincuentes conseguían trabajo en los restaurantes que luego asaltaban. De este modo, obtenían un perfecto conocimiento de sus medidas de seguridad, cuantía económica disponible, mecánica de trabajo y horarios.
El grupo asentado en Castellón se dedicaba al robo en todo tipo de establecimientos de hostelería y naves industriales, mientras que los individuos asentados en Zaragoza buscaban nuevos objetivos para asaltar en polígonos industriales de esta ciudad. Para ello estudiaban minuciosamente las medidas de seguridad con las que contaban los locales, las vías de acceso y salida e, incluso, la frecuencia de paso de las patrullas policiales.
Una vez identificados los principales miembros de la banda y ante la inminencia de la comisión de nuevos robos, puesto que presuntamente se encontraban preparando el robo a un restaurante de un centro comercial de Zaragoza donde estaba trabajando una de las mujeres de la banda, se procedió a la detención de cinco individuos en Zaragoza y dos en Castellón.
Así mismo, se efectuaron dos registros domiciliarios en los que se intervinieron útiles para el robo, prendas de ropa presuntamente utilizadas en la comisión de los hechos, un revólver simulado y otros efectos, así como un vehículo Audi Q7.
SE LES ATRIBUYEN 8 ROBOS
Hasta el momento, los investigadores atribuyen al grupo desarticulado la comisión de, al menos, ocho robos con fuerza. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
La operación ha sido desarrollada por el Grupo de Robos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Zaragoza con la colaboración de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Castellón.