Familia de chimpancés en Bioparc - BIOPARC
VALÈNCIA 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
Bioparc Valencia ha celebrado el segundo cumpleaños de la chimpancé Cala con decoración, regalos y una tarta. "El trabajo del equipo de cuidado animal está siendo fundamental en su bienestar y cohesión, con la exitosa integración de la cría Ekon", han señalado desde la organización en un comunicado.
Los Bioparc, con la Fundación y los parques de Fuengirola y Valencia, forman parte del Programa Internacional para la Conservación de estos simios y muestran el máximo compromiso con su protección, albergando el grupo más numeroso de España de la subespecie "verus", catalogada en peligro crítico de extinción por la UICN.
La jornada comenzó a media mañana, "con sol y una temperatura agradable y en la que el numeroso público que ha acudido, estaba expectante a la reacción de los animales y, en la interacción de estos con el entorno, ha podido contemplar una imagen inusual", han asegurado desde Bioparc.
Al hilo, han añadido que "antes de la salida al recinto exterior, el centro de atención era la colorida decoración, los regalos y una gran tarta de cumpleaños, todo un cúmulo de elementos preparados especialmente por el personal de primates con los alimentos propios de su dieta y algunas delicias".
Los profesionales han preparado para los primates verduras de hoja verde como kale y lechuga, apio, calabaza, pepino, pimiento, maíz y alfalfa, junto con brochetas de frutas como manzana y pera y un número dos elaborado con gelatina neutra y remolacha para aportarle un color rosáceo.
Con todo preparado, ha comenzado la fiesta "sorpresa" y la "familia" de chimpancés ha hecho "gala de su inteligencia, jerarquía y cohesión". En cuanto al comportamiento de los animales, el macho dominante, Moreno, ha inspeccionado todo para confirmar que era un entorno seguro y se ha decantado por el dulce, cogiendo el número dos que, posteriormente, ha compartido con el resto.
La cumpleañera Cala y su hermano pequeño Ekon (que en febrero cumplirá un año), han tenido que ser "vigilados" de cerca por sus madres Noelia y Eva respectivamente, pues su "asombro era mayúsculo ante tanta novedad". "Sin duda, el jovenzuelo de 6 años, Djibril, lo ha pasado en grande, así como el resto de hembras, Natalia, Molin y Py", han contado desde la organización.
Como es habitual, este tipo de celebraciones trascienden lo simbólico y se enmarcan en los protocolos de enriquecimiento ambiental como una herramienta empírica de bienestar. Este festejo, que ha sido preparado para Cala y todo el grupo, incluye objetos "novedosos" en el recinto que recrea la selva, con el objetivo de estimular la exploración, el juego y la actividad de búsqueda, favoreciendo conductas innatas y generando una jornada beneficiosa para los animales.