València avanza en la musealización de la Casa dels Bous como sede del futuro Museu de la Mar

El Ayuntamiento de València avanza en la musealización de la Casa dels Bous como sede del futuro Museu de la Mar
El Ayuntamiento de València avanza en la musealización de la Casa dels Bous como sede del futuro Museu de la Mar - AYUNTAMIENTO DE VALÈNCIA

   VALÈNCIA, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El Ayuntamiento de València "avanza a buen ritmo" en la adecuación de la Casa del Bous y del patio anexo de Tenyidors como sede del futuro Museu de la Mar de la ciudad, según ha informado el consistorio en un comunicado.

   Asimismo, ha señalado que de este modo "lo ha podido comprobar el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, en una visita al edificio acompañado de la empresa encargada de la digitalización y de la musealización de este emblemático conjunto" situado en el barrio de El Cabanyal-El Canyamelar.

   Los trabajos, adjudicados el pasado mes de mayo a Cultural Media Design S.L. por un importe de 151.249,94 euros (IVA incluido), están financiados con fondos europeos Next Generation.

   El futuro espacio museístico abarcará el origen de la conocida como 'pesca del bou', el teñido de las redes, las embarcaciones más representativas de esta actividad, la evolución del puerto de València y la vinculación de sus Poblados Marítimos con el sector pesquero, ha detallado el Ayuntamiento. La Casa dels Bous es "un edificio histórico, vestigio de un oficio, de una época y de una forma de vida pasada".

HISTORIA E IDENTIDAD CULTURAL

   El consistorio ha remarcado que tras la apertura del Museu de la Mar, El Cabanyal-El Canyamelar "tendrá por fin un espacio largamente esperado y fundamental para la interpretación de la historia y de la identidad cultural de este barrio", además de ganar "un nuevo punto de encuentro para los vecinos de la zona".

   "La recuperación de la memoria de la pesca del bou y su exhibición en la Casa dels Bous contribuirán, sin duda, a generar un activo cultural de gran valor en El Cabanyal-El Canyamelar, así como a fomentar el respeto hacia nuestro patrimonio material e inmaterial", ha afirmado el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales en València, José Luis Moreno.

   "Este nuevo recurso cultural permitirá, además, a los visitantes conocer la historia y la cultura de uno de los barrios más emblemáticos de nuestra ciudad, brindándoles la oportunidad de sumergirse en su tradición pesquera y de conocer los oficios asociados a ella", ha agregado el edil.

RESTOS ARQUEOLÓGICOS DE TENYIDORS

   Con carácter paralelo, el pasado 22 de noviembre, el Ayuntamiento de València adjudicó el contrato para la limpieza, la consolidación y la adecuación de los restos arqueológicos existentes en las parcelas de Tenyidors a Noema restauradores, S.L. por un importe de 47.949,15 euros (IVA incluido) y con un plazo de un mes de duración.

   El objetivo principal de esta intervención ha sido "la conservación y la puesta en valor de las preexistencias de los hornos y de las calderas donde, desde finales del siglo XIX hasta entrado el siglo XX, se teñían las redes que usaban los pescadores" de esta zona de la capital valenciana.

   Para ello, se ha procedido a la limpieza mecánica en seco, a fin de eliminar la acumulación de detritus de aves y la suciedad ambiental que cubrían, en general, las preexistencias del conjunto de la obra. Igualmente, se ha llevado a cabo el tratamiento con biocidas de la superficie, la remoción mecánica de líquenes y hongos, la limpieza química y a la consolidación del material pétreo, la consolidación interna de enlucidos y al sellado de bordes de los fragmentos conservados, y la reintegración de faltantes.

   A esto se suma el ajuste cromático de la superficie mediante la aplicación de pátinas de agua de cal y la hidrofugación de la totalidad de la superficie, ha detallado el consistorio.

CARPINTERÍA NAVAL

   Por otro lado, ha comentado que en 2024 el Servicio de Investigación Arqueológica Municipal (SIAM) recuperó numerosas máquinas y herramientas de trabajo procedentes de un taller de carpintería naval situado en el número 36 de la calle Eugènia Viñes, también en los Poblados Marítimos, y sin actividad desde hacía décadas.

   Ese taller cerró sus puertas en los años 60 del pasado siglo y se dedicaba fundamentalmente a la fabricación de remos y de poleas para embarcaciones. Debido al estado de ruina del edificio, la actuación por parte del SIAM se limitó a la documentación somera del establecimiento y a la recuperación de las citadas piezas.

   Dichos enseres, aunque carentes de valor de uso, presentan un notable interés etnográfico y patrimonial, al constituir un testimonio material de los oficios tradicionales vinculados a la construcción y a la reparación de embarcaciones, y se encuentran en un razonable estado de conservación, ha destacado el Ayuntamiento.

    Por esa razón, ha señalado, el pasado 22 de diciembre encargó la limpieza en profundidad de los mismos a Noema Restauradores, por 6.969,60 euros (IVA incluido), "a fin de garantizar su estabilidad material y de evitar su deterioro". Parte de dichos materiales se expondrán permanentemente en el futuro Museu de la Mar.

CASA DELS BOUS Y CASITAS DE TENYIDORS

   El proyecto museológico del futuro Museu de la Mar, coordinado por el técnico en gestión y conservación del patrimonio cultural Rubén Pacheco, indica que la Casa dels Bous fue construida entre los años 1877 y 1895 por la sociedad Marina Auxiliante para guardar los bueyes utilizados para botar y varar las embarcaciones y las redes empleadas en la pesca de arrastre.

   Fundada en 1873 con el fin de defender los intereses de los pescadores, la Marina Auxiliante construiría toda una serie de instalaciones para facilitar el trabajo de sus socios, generando un valioso patrimonio arquitectónico ligado al mundo de la pesca: la Casa dels Bous (1895), edificio para albergar los bueyes encargados de acarrear las barcas; la Lonja de Pescadores (1909), nave para el almacenaje, la limpieza y la venta del producto de la pesca; las casitas de Tenyidors (1912), donde se teñían las redes de cáñamo; y la fábrica de hielo (1925), donde se fabricaba y almacenaba el hielo para mantener fresco el pescado.

   La Casa dels Bous está formada por dos volúmenes: uno delantero, que acogía la vivienda del cuidador de bueyes ('boueros'); y otro trasero, donde se resguardaban y se almacenaba el forraje dels 'bous' para el servicio de arrastre para la entrada y salida de las barcas en el mar.

   Frente a la Casa dels Bous, se encuentra el 'pati dels bous' y, junto a éste, el 'pati de Tenyidors', un solar trapezoidal colindante con el histórico edificio, con una calle interior pavimentada central, en torno a la que se disponían 37 casetas de teñidores y los distintos elementos necesarios para el teñido de las redes, como pozos y balsas.

   Hacia los años 30, se dejarían de emplear los bueyes como sistema de arrastre de las embarcaciones, precipitando la ruina de la Casa dels Bous, que perdió su función principal y acabó transformada en depósito, almacén, cooperativa y en oficinas de las cofradías. Desde entonces, ésta sufriría numerosas transformaciones en su espacio interior, como consecuencia de los distintos usos a los que fue destinada desde que dejó de servir a su finalidad original. Finalmente, en los años 90 el edificio sería alquilado a una empresa de construcción de piezas mecánicas, siendo objeto nuevamente de una importante reforma.

   En lo que respecta a las casitas de Tenyidors, se usaron tras la riada de 1957 y la consiguiente destrucción de las viviendas del barrio por muchos de los afectados a modo de residencia temporal. Con la llegada de los años 90, el Ayuntamiento de València decidió adquirir estas edificaciones. Muchas fueron derribadas y otras tapiadas. En la actualidad solo quedan tres de las 37 construcciones que integraban el conjunto, si bien aún pueden verse las huellas dejadas por estas en las paredes y en los pavimentos del suelo.

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