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VALÈNCIA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de València ha concedido desde junio de 2023 más de 51 licencias de obras y ambientales vinculadas a establecimientos hoteleros, con una inversión asociada que, en conjunto, supera los 400 millones de euros y tendrá un impacto directo en la actividad económica y el empleo, con una previsión de más de 1.350 puestos de trabajo directos y más de 7.000 indirectos.
"Los datos reflejan el dinamismo económico de la ciudad, la confianza del sector y la apuesta municipal por un modelo turístico profesionalizado, regulado y de calidad", según ha asegurado el concejal de Urbanismo, Juan Giner, quien ha añadido que el aumento en las licencias hoteleras "se enmarca en la estrategia del actual equipo de gobierno por agilizar la tramitación administrativa, especialmente de las solicitudes que permiten aumentar la oferta de vivienda, reducir incertidumbre a empresas y promotores y reforzar la capacidad de respuesta de los servicios municipales".
Los proyectos autorizados permitirán construir 2.634 habitaciones, que supondrán más de 5.400 nuevas plazas de alojamiento cuando los establecimientos entren en funcionamiento, según ha informado el consistorio en un comunicado.
En esta línea, Giner ha insistido en que las cifras "demuestran que València es una ciudad atractiva para la inversión, con capacidad para generar actividad económica, empleo y riqueza. Y la recuperación de la confianza del sector empresarial en la ciudad es una buena noticia, porque permite avanzar hacia un turismo más profesional, de mayor calidad y con mayor retorno".
"ORDENACIÓN DEL ALOJAMIENTO TURÍSTICO"
De acuerdo con Giner, la concesión de estas licencias se produce "en un contexto de ordenación del alojamiento turístico y de refuerzo de la seguridad jurídica, primero mediante la moratoria en la concesión de nuevas licencias y, posteriormente con la aprobación de una nueva normativa urbanística que blinda el 98 por ciento de las viviendas de la ciudad para uso residencial y establece requisitos muy exigentes para las viviendas de uso turístico".
El edil ha subrayado que la nueva norma "está orientada hacia la profesionalización de la oferta de alojamiento, lo que permite generar empleo estable, atraer inversión y mejorar la calidad de la oferta frente a modelos de crecimiento desordenado que pueden tensionar el mercado residencial o deteriorar la convivencia en los barrios".
Según Giner, "el Ayuntamiento promueve un turismo ordenado, profesional y compatible con la vida en los barrios. Frente a la barra libre promovida por el anterior Gobierno al autorizar las VUT en bajos comerciales, la ciudad necesitaba reglas claras, perseguir la oferta ilegal y facilitar los proyectos que aportan calidad, inversión y empleo".