Actualizado 28/05/2020 18:37

10 directores que dijeron no a Star Wars

MADRID, 3 Sep. (EDIZIONES) -

Aunque George Lucas haya dirigido hasta en 4 ocasiones las cintas de Star Wars, su idea nunca fue esa. Tal y como él deseaba, varios directores se hubieran puesto tras las cámaras del Halcón Milenario y hubieran dado su singular punto de vista de la saga galáctica.

Renegar de una de las sagas que han marcado a más generaciones y que esculpiría tu nombre en el altar de los fans de la ciencia ficción no debe ser tarea fácil. Que se lo digan a Spielberg, del Toro, David Lynch, Brad Bird,..

Ahora que la polémica sobre quién es el verdadero artífice de Rogue One sobrevuela la próxima cinta de La Guerra de las Galaxias, cabe recordar 10 directores que rechazaron dirigir alguna secuela de Una nueva esperanza, bien porque estuvieran muy ocupados, bien por indiferencia hacia el género o porque no estuvieran seguros de su total poder sobre las decisiones.

El director mexicano responsable de cintas como Hellboy y El laberinto del Fauno tuvo que rechazar la saga de George Lucas "por estar demasiado ocupado con sus propios proyectos". Según el propio del Toro "llamaron a mi agente para preguntar si estaba interesado, pero tengo tantos proyectos propios que ya han sido desarrollados que tuve que decir que no. "Fue sólo una llamada telefónica, pero fue muy agradable".

Del Toro, un confeso fan de Star Wars, ha expresado en varias ocasiones su deseo de hacer una película 'al estilo Padrino' que cuente la ascensión al poder de Jabba el Hutt.

Tras el fracaso de Halo, su primera película, el director sudafricano Neill Blomkamp comenzó a trabajar en al adaptación de su corto Alive in Joburg, que se estrenó bajo el título de Distrito 9, un éxito inmediato de crítica. Fue entonces cuando el productor Simon Kinberg intentó -que en aquel momento estaba trabajando en el plan de expansión de Star Wars- intentó reclutarle para las próximas películas. Sus intentos fueron infructuosos ya que Blomkamp se puso rápidamente a trabajar en Elysium junto a Matt Damon.

El director de Misión Imposible: Protocolo Fantasma que se graduó junto a Tim Burton y John Lasseter en el California Institute os The Arts, tuvo que decir que no a El despertar de la Fuerza por incompatibilidad de horarios. "Me era imposible hacer Star Wars a no ser que se me cayese Tomorrowland", dijo el director. "Me encanta La Guerra de las Galaxias, pero eso significaba apagar un sueño por otro".

Lynch ha demostrado en varias ocasiones a lo largo de su carrera su capacidad para construir un mundo fascinante con un presupuesto de lo más reducido. Un rasgo que George Lucas buscaba para El retorno del Jedi tras el desorbitado presupuesto del Episodio V.

Por desgracia para Lucas, Lynch rechazó el ofrecimiento alegando que "nunca" le ha gustado mucho la ciencia ficción. "Me gustan elementos de ésta, pero si se combinan con toros géneros. Y por supuesto Star Wars era totalmente propiedad de George Lucas", dijo. Curiosamente, tras rechazar Star Wars, Lynch comenzó a trabajar en Dune, una cinta que es un referente de la ciencia ficción.

Gran parte de la carrera de Howard se debe a la oportunidad que el propio Lucas le dio en American Graffiti. Tras demostrar que era un director competente con Cocoon, George Lucas se acercó a él para proponerle la dirección de Willow. Fue para Episodio I cuando ambos directores volvieron a conversaciones, pero Howard no se mostró entusiasmado con reinventar Star Wars para las nuevas generaciones, y rechazó un proyecto que acabó dirigiendo el propio Lucas.

Cuando Ron Howard reveló que había rechazado la oportunidad que tuvo para dirigir La amenaza fantasma, mencionó a otro gran director que rehusó de Lucas para ponerse al mando en Star Wars. Robert Zemeckis, considerado como uno de los grandes narradores de historias audiovisuales, también dijo 'no' al proyecto. En 1984 había conseguido la atención del público con Tras el corazón verde, y fue el éxito económico de la película lo que le permitió poner en marcha Regreso al futuro, después de años de rechazos por parte del estudio.

La trilogía de ciencia ficción hizo que Zemeckis comenzara a relacionarse con Steven Spielberg, John Carpenter y cómo no, con George Lucas. El creador de Star Wars acudió a Zemeckis para resucitar la saga, pero el director le dijo que era Lucas quien debía encargarse de la nueva generación de la franquicia.

El retorno del Jedi podría haber sido muy diferente si Steven Spielberg la hubiera dirigido. Pero un conflicto entre George Lucas y el Sindicato de Directores provocó que esto no sucediera. Al Sindicato no le gustó el inicio de la primera película de Star Wars -una entrada que hoy es icónica-, por ir en contra de la tradición y la posibilidad de confundirse con los créditos del final. Cuando Lucas se negó a cambiar el comienzo de El Imperio contraataca, le multaron con 250.000 dólares, y acabó dejando el Sindicato de Directores, así como el de guionistas y la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos.

La intención de Lucas fue que Spielberg dirigiera el Episodio V, pero la jugada le salió mal, ya que su compañero sí que pertenecía al Sindicato, y por extensión, esto significaba tener que rechazar a Lucas. Esto le obligó a buscar a un director que no perteneciera al sindicato, lo que le llevó a dar con Richard Marquand. El nombre de Spielberg siempre ha rondado para dirigir una película de Star Wars, tanto cuando se anunciaron las precuelas como la nueva trilogía que comenzó el pasado año.

El canadiense más imprevisible empezó estudios de ciencia en la Universidad de Toronto antes de ponerse a dirigir, así que algo siempre le ha quedado, como quedó patente en Vinieron de dentro de... (1975), que hasta obtuvo buenas críticas del legendario crítico Roger Ebert, lo que no pasó desapercibido para Goerge Lucas.

Cronenberg lo reveló más tarde: "Me llamaron una vez preguntándome si quería dirigir una secuela de La Guerra de las Galaxias y, en vez de decir '¡Oh, Dios, sí!' espeté un 'Bueno, ya sabes, no hago el material de otros'. Click. No sé cuán lejos hubiera ido con esto, pero acabó ahí".

Uno de los primeros trabajos de Fincher en la industria hollywoodiense fue como asistente de cámara y fotografía para Industrial Light & Magic, por lo que trabajó en el set de El retorno del Jedi (del cuál no es muy fan).

El futuro director de Seven o El Club de la Lucha no sabía por aquel entonces que años más tarde, justo tras la salida de George Lucas de la saga, la presinta de LucasFilm, Kathleen Kennedy se le acercaría y le ofrecería dirigir El Despertar de la Fuerza. Pero algo sintió Fincher sobre que no le dejarían hacerla como él hubiera querido.

"Es complicado... Mi favorita es El Imperio contraataca. Si llego a decir 'Quiero hacer algo como esa película', muy probablemente la gente que pagara por verla diría '¡No! ¡No puedes hacer eso! Queremos la otra con todas las criaturas'", dijo Fincher sobre su rechazo al Episodio VII.

Aunque una parte de él se arrepintió públicamente de su decisión, J.J. Abrams rechazó dirigir los Episodios VIII y IX debido a la extrema producción y al calendario, cosas que ya le habían supuesto un quebradero de cabeza mientras hacía El Despertar de la Fuerza.

A pesar de ser la decisión obvia la de seguir a los mandos, no se vio con el pulso necesario para ello. Eso sí, Greg Grunberg -un amigo suyo de toda la vida y que tiene un cameo en el Episodio VII- aseguró que a J.J. le llegó al corazón haber dicho no justo cuando leyó el guión del Episodio VIII, que, en sus palabras "es tan, tan bueno que desearía hacerlo". Pero ya está Rian Johnson con ella.