LONDRES 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
En vida luchó decididamente contra el fascismo con la magistral 'El gran dictador' como punta de lanza y fue acusado de comunista durante la 'Caza de brujas'. Ahora, más de cuatro décadas después de la su muerte Charlie Chaplin se ve envuelto en otra lucha ideológica, en este caso con los radicales hindúes.
Y es que, aunque Charlie Chaplin se declaró abiertamente agnóstico, los radicales han impedido al director indio Hemant Hegde colocar una estatua del mítico cineasta cuando se disponía a rodar un número musical para su última película en la ciudad de Karnatana. "No te permitiremos construir una estatua de un actor cristiano", le amenazaron los radicales hindúes que irrumpieron en el rodaje paralizando la filmación.
"Estoy verdaderamente sorprendido de que la gente relacionase a Chaplin con el cristianismo y no permitiese la estatua", afirmó el director en declaraciones a una TV local, donde también señaló que los radicales le sugirieron que en lugar de una estatua de Chaplin usara en su película una imagen de Swami Vivekananda, un gurú hindú del siglo XIX.
HISTORIAL VIOLENTO
Al parecer, los radicales pertenecen al Bharatiya Janata Party, el partido gobernante en la región al que se le imputa, entre otros altercados y acciones violentas, el ataque a una escuela cristiana el pasado mes de mayo. Un grupo extremista que carga sistemáticamente contra toda influencia de occidente que, denuncian, menoscaba y atenta contra los valores tradicionales de la cultura hindú.
Ante estas amenazan las autoridades prefieren callar escudándose en que no hay ninguna denuncia presentada de forma oficial. Además, según apunta una información publicada por el diario británico 'The Times' recogida por Europa Press, aseguran que las quejas de los ciudadanos se deben al enorme tamaño de la estatua, de unos 20 metros de altura, y no a las vinculaciones religiosas del actor.