Marques-Marcet narra en 'Los días que vendrán' el "abismo" del embarazo: "Al hombre le hace falta dar un paso al lado"

Actualizado 19/06/2019 16:15:19 CET
Carlos Marques-Marcet
AVALON

   El cineasta catalán estrena este viernes su tercera película, ganadora de la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga

   MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Carlos Marques-Marcet lleva el viernes 28 de junio a los cines españoles 'Los días que vendrán', su tercera película, ganadora de la Biznaga de Oro en la pasada edición del Festival de Málaga, en la que aborda el "abismo" de la paternidad y maternidad a través del embarazo real de sus protagonistas, María Rodríguez y David Verdaguer.

   "Al hombre le hace falta estar un poco perdido y dar un paso al lado. El embarazo obliga a no ser protagonista, eso que tendríamos que hacer más veces en la vida cotidiana", ha manifestado el cineasta este miércoles durante una entrevista concedida a Europa Press con motivo del estreno del filme.

   Si en '10.000 km' --Biznaga de Oro en 2014-- el director relató la relación a distancia de una pareja y en 'Tierra firme' planteó las dudas acerca de tener hijos, en esta ocasión se sumerge de nuevo en la intimidad de dos personas que viven el "periodo límite de la vida, que no va a volver a ser la misma".

   La idea de hacer esta película surgió cuando se encontraban rodando 'Tierra firme', cuando Verdaguer supo que iba a ser padre. Según ha contado, el montaje de esta película se solapó con el rodaje de 'Los días que vendrán', lo que supuso un "momento creativo" que tiene "borroso" en la mente y que fue "placentero". "Se contagian tanto por lo que se parecen como por lo que se separan", ha indicado.

   Como en sus anteriores trabajos, al director de 'Los días que vendrán' le atrae la "dificultad de entender al otro". La diferencia ahora, según ha explicado, es que en un embarazo todo "se hace más evidente" y obliga a "reformular" cuestiones como el género. "No tiene nada que ver con la biología pero a la vez la biología obliga a replantear el género", ha dicho.

   "Los directores de cine no tenemos que dar un mensaje, planteamos desde la intimidad, que apunta punzantemente a lo que tenemos más cerca, que a la vez es lo que tenemos más lejos", ha manifestado Marques-Marcet, que defiende que las herramientas de su profesión no son los "juicios", sino "las preguntas".

   Por ello, además de la esfera más íntima, la película plantea cuestiones sociales como los despidos laborales durante el embarazo o la "micropolítica", en cuanto a la manera en la que la manera de "vivir y de ganar dinero" afecta a los sentimientos.

LOS ECOS DE BOYHOOD

   No sabían cómo se iba a hacer y desarrollar, poco a poco cosas que les iban llevando. Por este motivo, cuando se compara su proyecto con 'Boyhood', la película con la que Richard Linklater recorre 12 años en la vida de un adolescente, Marques-Marcet apunta que se trata de un cineasta que le gusta pero que no le ha influido en su trayectoria cinematográfica.

   En este sentido, ha señalado que el cineasta estadounidense hace del "paso del tiempo el motor narrativo" de su cinta, en la que planificó el principio y el final de la trama. Sin embargo, la suya funciona más como un "experimento" y un proceso creativo.

DAVID VERDAGUER Y MARÍA RODRÍGUEZ, EN LA VIDA Y EN LA FICCIÓN

   David Verdaguer y María Rodríguez tenían claro que querían trabajar desde la ficción y no desde ellos mismos, donde ambos se sintieron "cómodos", por lo que los conflictos de la película se distancian de sus vidas reales. "El documento real es mi cuerpo cambiando", ha resaltado la actriz, quien afirma que habría sido "imposible" contar su vida porque eso les habría hecho sentir "pudor".

   "Había líneas rojas que no queríamos traspasar y una era que el parto era nuestro y de nadie más", ha continuado Verdaguer, quien apunta que esta película no es un "reality", sino una cinta en la que "dos actores" que aprovechan sus circunstancias vitales para mostrar en la pantalla los meses previos al nacimiento.

   Aunque sus vidas se alejan de la ficción de Marques-Marcet, reconocen que hay temas que comparten con los protagonistas y que también se enfrentaron a sus problemas y temores. "Cuando supimos que íbamos a ser padres me entró miedo. Soy actor, tengo que salir de la cueva como un cavernícola y cazar para mi familia. Te crees muy de izquierdas pero de golpe te das cuenta de que hay que currar", ha señalado.

   En su caso, no vendió sus "ideales", como el protagonista, y simplemente trabajó más de lo suyo, sin "sacrificios". Rodríguez, sin embargo, sí sufrió el despido de la obra de teatro en la que trabajaba cuando comunicó que estaba embarazada, al igual que le ocurre a la periodista a la que interpreta, y a muchas mujeres.

   Aunque la trama es ficción, la película esconde otros detalles reales que van más allá del embarazo y de su relación de pareja, como es el vídeo del parto de la madre de María, así como imágenes de sus padres previas a su nacimiento. Incluso sus padres y su hermano aparecen en unas pocas escenas, como si se tratara de un documental en el que, según apunta Verdaguer, Marques-Marcet transita entre lo casero y lo cinematográfico.

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